Brisa Arnaudín siempre vivió en Monte Grande, desde chica descubrió su pasión por el teatro y con tan solo 21 años ya ganó su primer premio como “actriz revelación”. Actualmente es protagonista de la obra “Julieta y su Romeo”, que se presenta los sábados en la avenida Corrientes.
Una joven de Monte Grande se destaca como actriz y ganó un premio "revelación": la historia de Brisa Arnaudín
Una vecina de 21 años que siempre vivió en Monte Grande ganó el premio Nueva Escena en 2019 y sigue avanzando a grandes pasos en su carrera como actriz.
“Desde que soy chica me gusta todo lo artístico”, contó Brisa en diálogo con El Diario Sur y agregó que a los 11 años decidió empezar danza en un instituto de la región llamado “Reversa”. Luego de esto, tres años después comenzó a estudiar teatro.
La actriz relató que fue por Facebook cómo le llegó su primer casting: “Se trataba de una obra de Julio César y terminé festejando mi cumpleaños de 15 arriba de un escenario”. Para Brisa este fue el puntapié inicial a partir del cual comenzó a desarrollarse toda su carrera.
“Esa etapa fue rara porque yo seguía yendo al colegio”, contó y explicó que tenía que irse antes de clases y exámenes para llegar a los ensayos. Durante todo ese tiempo estuvo sostenida y acompañada por su familia, de la que también le viene su fascinación por el teatro: “Las tías de mi mamá trabajaron mucho tiempo en torno a lo que es el arte y el primo de mi mamá es Alejo García Pintos, quien trabajó en Casi Ángeles. Todo eso desembocó en mí”.
Uno de los personajes que más le gustó interpretar fue a la Virgen María en una obra sobre Juana de Arco: “Me gustaba mucho porque no hablaba nunca, pero tenía una presencia en determinadas escenas que conmovía mucho”.
“Empezaron a aparecer un montón de oportunidades de obras, y ahí lo tomé más como un trabajo y no tanto como hobby”, explicó Brisa y contó que en 2018 realizó una gira por Entre Ríos con una obra llamada “Qué noche de casamiento”.
Ese mismo año ganó una beca para estudiar en la Fundación Julio Bocca. Fue una de las 300 seleccionadas entre 3000 personas, y estuvo un año y medio aprovechando la oportunidad, hasta que comenzó a estudiar el profesorado de teatro en la Escuela Metropolitana de Artes Dramáticas.
En 2019 comenzó a trabajar con otro director, Rubén Hernández, que le propuso hacer una obra llamada “Las de barranco”, a partir de la cual ganó el premio Nueva Escena, donde fue nominada a actriz revelación. El personaje fue “Petrona” y, según contó Brisa, sólo aparecía en dos o tres escenas y decía pocas cosas: “Pensé, si con este personaje tan chiquito pude ganar un premio, no me imagino más adelante”.
Con la pandemia se frenaron todas las actividades y para Brisa “fue muy difícil llevar todo a la virtualidad”. Con el regreso a la presencialidad, también contó que fue complicado volver a llevar gente al teatro.
“Julieta y su Romeo”: la actual obra donde Brisa es protagonista
“Mario Riccio, quien había sido mi compañero en otras oportunidades, a mediados del año pasado me dijo que tenía ganas de hacer una obra conmigo”, contó la actriz y explicó que ese fue el inicio de la nueva obra que lleva adelante con un elenco de 14 artistas: “Julieta y su Romeo”.
Según expresó Brisa, este es el papel más importante que hizo hasta ahora en su carrera, ya que tiene el protagónico que se trata de una “Julieta distinta y empoderada, que se enfrenta a sus papás, a la religión y a la sociedad”.
En realidad, la idea de interpretar una adaptación de Romeo y Julieta surgió de ella, ya que siempre fue una “apasionada del drama y los clásicos”. Su intención fue acompañada de su hermana, Regina, quien se convirtió en productora de la obra. Se estrenó el 6 de agosto y seguirá durante todos los sábados de septiembre en el teatro Multi Escena: “Nos está yendo súper bien”.
La conexión con el teatro
“No es lo mismo ir al teatro que al cine, en el teatro vemos gente viva, podemos jugar y cometer errores en vivo”, explicó Brisa a El Diario Sur y agregó que, para ella, estar en el escenario significa “vivir el aquí y el ahora”.
Algo que también la fascina del mundo de la actuación es la conexión entre el espectador y el artista durante el desarrollo de la obra: “Es algo que me pone la piel de gallina”.
Por otro lado, lo que la atrapa también es la sensación de “transmitir una historia y ver la reacción del público frente a lo que uno está contando”.

