“Por el año '96, un alumno se descompensó por el calor en un acto escolar. Yo era su docente de arte, así que salimos al patio y me quedé con él hasta que se acercó su mamá. Se presentó como Alejandra Filo y me dijo que ella también era profesora de artes visuales”, contó a El Diario Sur Sandra Pirillo, una vecina de Luis Guillón, acerca del día en que conoció a quien hoy es su mejor amiga.
Se conocieron hace 25 años en un acto escolar en Luis Guillón y desde ese momento no se separaron
Sandra y Alejandra son dos docentes de Luis Guillón que tienen una amistad muy cercana. Ahora están jubiladas pero la relación perdura.
Un tiempo después de su primer encuentro, Sandra y Alejandra, quien es vecina de Monte Grande, se encontraron trabajando juntas en la Escuela N°47 de Esteban Echeverría. “Nos tocaron los mismos días y horarios, aunque con diferentes divisiones. Ahí nació nuestra amistad, que hasta el día de hoy sigue intacta y se afianza cada vez más”, remarcó Sandra.
Más adelante, las dos volvieron a trabajar juntas en la Escuela Secundaria Especializada en Arte N°1 de Luis Guillón: “Compartimos alumnos e hicimos muchos proyectos juntas, incluso salidas educativas. Lo disfrutamos un montón”.
Actualmente, ambas están jubiladas, con 58 y 61 años, y comparten mucho tiempo juntas. “Recorrer muestras es una de nuestras actividades favoritas, y matear la principal”, aseguró Sandra. Y agregó: “También caminamos para hacer ejercicio y charlamos sobre nuestras experiencias pasadas y proyectos futuros mientras nos reímos”. Además, las dos participan de un grupo de jubiladas del distrito que se encuentra para hacer tardes de juegos y agilizar la mente, aparte de tomar mates y divertirse.
“Somos muy compañeras. A mi hija ella la acompañó en todo momento”, destacó Sandra, emocionada. Y concluyó: “Es una hermana que me regaló la vida, agradezco mucho por tenerla”.
Leé también: Dos amigas de Monte Grande se reencontraron después de 40 años de no verse

