La parroquia "La Anunciación" de Luis Guillón recibió a Pablo Olivares, sacerdote oriundo de Chile que desde ahora acompañará a la comunidad religiosa de la localidad como vicario parroquial.
La parroquia de Luis Guillón recibió a un nuevo cura chileno: "Me voy a acostumbrar al mate"
Su nombre es Pablo Olivares y es el nuevo vicario parroquial de "La Anunciación", en Luis Guillón. Tiene 36 años y llegó desde Chile el pasado martes.
Desde la pandemia se encontraba brindando su servicio en Chile, y previamente también estuvo en Italia y Filipinas. Cabe destacar que 15 años atrás, el cura estuvo durante un tiempo en Argentina: “Fue durante mi formación, pero fui más por Capital. Sé que en Provincia es distinto, acá están todos más calmados. Volver para entregarme a mi ministerio es algo hermoso”.
Sin embargo, Olivares remarcó que le costó irse de Chile debido a que recientemente nació su sobrino. En ese sentido, expresó: “Dejarlo siendo tan chiquitito no me gustó, pero uno sabe que, aunque tengas que entregar algo, Dios te devuelve aún más. Lo importante es donarse y amar todo lo que uno pueda”.
La decisión de ser cura
Sobre su decisión de ser sacerdote, rememoró: “Yo estaba estudiando ingeniería, económicamente estaba bien, iba de fiesta, tenía mi novia… Pero no estaba feliz, me daba cuenta de que me faltaba una pieza en el puzzle. Así que empecé a buscar y descubrí mi vocación”.
“Lo que más quiero es ayudar a los jóvenes a que se encuentren con un Dios que los ama y que quieren que sean felices”, aseguró Olivares.
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El recibimiento de la comunidad de Luis Guillón
Acerca de los pocos días que compartió hasta el momento con los feligreses de Luis Guillón, contó: “La comunidad es muy acogedora. Llegué y empecé a trabajar, no hubo tiempo para relajarse, sé que uno no tiene tiempo de aburrirse acá”.
“La primera mañana di la misa en el Carmelo y una persona me pidió que le dé la unción de los enfermos. La gente tiene esa ansia, quiere vernos, que sepan que estamos”, comentó.
Es importante aclarar que la comunidad religiosa de la localidad se vio afectada durante los últimos meses por el fallecimiento de Enrico Roncoli, sacerdote de la parroquia La Anunciación que murió a sus 86 años, tras dar la misa, y también por el regreso a Filipinas de Windylle Macaranas, quien acompañó dos años a los vecinos, pero volvió a su país debido a que su madre se encuentra con complicaciones de la salud.
El párroco de La Anunciación es Federico Witzel, quien, tras las mencionadas circunstancias, había quedado solo al frente de la comunidad. Sobre su vínculo con él, Olivares contó: “El padre Federico fue mi formador en el postulantado, él estuvo en la parroquia donde yo era joven, desde ahí tenemos una relación de amistad, crecimos en la fe juntos, así que hay buena onda”.
Finalmente, expresó a los feligreses de la zona: “Cuenten conmigo para lo que necesiten, pero lo mas importante es que recuerden siempre que hay un Dios que los ama y que quiere que sean felices, y amar día a día”.
Quienes quieran conocer más sobre él también pueden hacerlo a través de sus redes sociales, donde suele compartir contenido de su vida religiosa: @polivarescl (Instagram) y Pablo Olivares Aguilo (Facebook).






