Esteban Echeverría | Monte Grande | arco | flecha

Tirar con arco y flecha en Monte Grande: "Es un deporte que requiere de toda una coordinación psicomotriz"

Miguel Dobarro es un instructor con larga trayectoria en la actividad y ahora abrió una escuela en Monte Grande. Apuestan a un deporte que requiere calma y concentración.

Apuntar al blanco, controlar los movimientos y lanzar una flecha con la mayor precisión posible. La arquería es una disciplina deportiva poco convencional que exige coordinación psicomotriz, técnica y concentración. Lejos de la imagen que muestran las películas, donde los protagonistas aciertan con facilidad, el tiro con arco requiere aprendizaje y práctica para lograr buenos resultados.

“Hay que sacarle un poco el preconcepto que trae de las películas, porque uno cree que en una película revoleás y va siempre al centro”, explicó Miguel Dobarro, de 54 años, quien practica arquería desde hace alrededor de tres décadas y se dedica a enseñarla desde hace 13 años.

“Lo bueno es que es todo técnica, así que no hace falta ser Robin Hood. Les enseñamos cómo hacer que la flecha llegue al centro y cuáles son los errores, como para que cada uno vaya corrigiendo”, señaló el instructor.

Dobarro comenzó a practicar este deporte a los 25 años, aunque asegura que le interesaba desde la infancia. “Siempre me gustó, es una actividad que me gustó desde chiquito. Nunca imaginé que iba a poner una escuela”, recordó.

Hace 13 años fundó ONA Sur, una escuela de arquería que comenzó en Remedios de Escalada y luego se expandió a otras localidades. Desde el año pasado también funciona en Monte Grande, en el club La Manzana, ubicado en Ramón Santamarina 1326, cerca del barrio Coca-Cola.

Las primeras prácticas se realizan a seis metros del blanco, una distancia que permite aprender los movimientos y corregir errores. Con el tiempo, los alumnos pueden avanzar hacia objetivos más alejados y prepararse para participar en competencias.

“Hay gente que viene, la pasa bien, se divierte, viene, toma mate, tira flechas y después se va a su casa”, contó Dobarro. Otros, en cambio, entrenan varias veces por semana para competir.

El deporte se destaca por su inclusión

La actividad también se destaca por sus posibilidades de inclusión. Puede practicarse desde los 8 años y no tiene un límite máximo de edad. “Tenemos gente de entre 60 y 70 años practicando”, explicó.

Dobarro reconoce que sostener una escuela de arquería requiere infraestructura y equipamiento, pero logró convertir su afición en su ocupación exclusiva. “Jamás imaginé que me iba a dedicar solamente a esto”, expresó el instructor, que continúa trabajando para acercar el tiro con arco a nuevos practicantes.

Leé también: Los fallecimientos de esta semana en Monte Grande

Dejá tu comentario