Buen día, gracias y por favor son tres frases que se repiten casi al unísono a la hora de esperar por una fotocopia o artículo de librería. Aquello que resulta una obviedad es moneda corriente en Fox. Todo comenzó en el año 1995, cuando el matrimonio de Marta Gallegos y Roberto Enrique deciden comprar el local donde ya funcionaba un comercio.
Esteban Echeverría |
Librería Fox, un comercio donde se multiplican las buenas energías
Marta y Roberto están al frente del negocio al que consideran su segundo hogar. Precio, calidad y el mejor trato reunido en un combo que superó los veintidós años de vida en Monte Grande.
10 de mayo de 2017 - 17:52
"Mis hijos estaban en el colegio en ese entonces, nosotros vivimos en Luis Guillón y nos pareció una buena oportunidad este lugar para cumplir con ese sueño de tener nuestra propia librería, siempre me gustó ese rubro y por suerte hoy ya pasaron 22 años de esa decisión que tomamos, relató Marta.
Ubicado enfrente del Colegio Naciones Unidas, la librería es un lugar al que llegan docentes, padres pero fundamentalmente los estudiantes en búsqueda de material bibliografía asignado en las distintas materias. "Al principio la cosas no fueron sencillas porque había competencia pero a lo largo del tiempo nos fuimos adaptando al lugar y nos fueron conociendo tanto los chicos como los profesores, destacó Roberto.
En los comienzos, Fox abrió sus puertas en Alvear 401 frente al colegio Naciones Unidas, después se mudaron a Alvear 445 y luego una nueva mudanza hasta donde atiende actualmente. De lunes a viernes, entre las 7 y las 19 horas, muy puntualmente, Fox atiende a cientos de alumnos que forman cola en la vereda del negocio durante el ingreso y egreso del colegio.
Muchos recuerdos rodean las paredes de la librería, fundamentalmente en la relación que el matrimonio mantiene con los jóvenes clientes: "Chicas que estudiaban acá ahora traen a sus hijos, es como una cadena que se fue haciendo y la gente sigue viniendo. Somos como somos y nos eligen así, puntualizó Marta.
Precio y calidad es la gran combinación que atrae a la hora de elegir la librería. Sin embargo, hay un plus que aportan sus dueños y es el respeto y buen trato que le brindan a cada cliente. Al respecto, Roberto sostiene que no sabe "si hay una clave para vivir del negocio que uno pensó y luego mantenerse en él. Creo que la gente te va llevando. Uno a veces anda mal pero tratamos de ponerle onda, la sociedad es cambiante, la gente tiene sus problemas. Al entrar acá, ve el clima en el que trabajamos y le cambia el humor.

