Ezeiza

Granados asumió su séptimo mandato en Ezeiza: se puso banda y bastón de mando

El intendente ya no podrá ser reelecto e hizo una fiesta con excentricidades. Estuvieron Alfredo Coto, Juan Manzur, Sergio Berni y Fernando Espinoza.
miércoles, 11 de diciembre de 2019 · 22:46

Alejandro Granados asumió este miércoles su séptimo mandato como intendente de Ezeiza. Hizo el juramento en el marco de un acto multitudinario que se llevó adelante en el teatro municipal “Amigo Néstor”. Fue su esposa y presidenta del Concejo Deliberante, Dulce Granados, la encargada de tomarle juramento. La ceremonia tuvo varias de las excentricidades propias del “sheriff”. Finalmente hubo fuegos artificiales y la presentación de un grupo tropical en un escenario montado en la calle.

Granados buscó tirar la casa por la ventana ante la inminencia de que este será su último mandato en Ezeiza, por la ley que limita las reelecciones de los intendentes. Escenificaron una postal llamativa: Dulce le colocó al jefe comunal una banda similar a la presidencial y le entregó un bastón de mando.

Entre los invitados hubo personalidades de la política y también de otros ámbitos. En el mismo escenario que juró Granados estuvieron el gobernador de Tucumán, Juan Manzur, el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, el flamante ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, la intendenta de Presidente Perón, Blanca Cantero, y los sindicalistas Carlos Acuña y Julio Piumato. También estuvieron concejales y dirigentes de Ezeiza y Gastón “Gato” Granados, hijo del intendente y jefe de Gabinete municipal.

El ministro Sergio Berni, el intendente Fernando Espinoza y el gobernador Juan Manzur.

Arriba, en el palco, se sentaron el abogado mediático Fernando Burlando, la ex pareja de Diego Maradona Verónica Ojeda, el ex futbolista "Conejo" Tarantini y Alfredo Coto, dueño de la cadena de hipermercados Coto. El propio intendente, que había convocado el acto para las 17 pero arrancó a las 19, compartió champagne y tentempiés con sus invitados.

Dentro del teatro se ubicaron allegados a la gestión municipal y autoridades de Ezeiza que recibieron invitaciones especiales. El sector de arriba fue utilizado como VIP. Y frente a la Municipalidad se instaló una pantalla gigante para seguir la ceremonia. Hubo cientos de militantes con bombos, banderas y liturgia peronista.

El beso entre Alejandro y Dulce Granados.

La puesta teatral de la asunción empezó con Dulce en el escenario. Como presidenta del Concejo, pidió que Granados sea recibido por Manzur y otros concejales. El intendente subió al escenario después de saludar con abrazos efusivos a los dirigentes presentes. Y en ese punto se produjo el juramento. La sorpresa vino después: el bastón de mando y la banda, que Dulce le colocó con cierta dificultad. La locución oficial describió a Granados como “el decano de los intendentes del conurbano bonaerense”, lo que generó un intercambio de risas con Espinoza.

El discurso fue breve y descontracturado. “Nunca tuve problema en que me llamaran barón del conurbano, al contrario, me encantaba”, dijo, jocoso. Extendió agradecimientos para todos los presentes, pero hizo hincapié en Manzur, Espinoza y Berni, con el que fue especialmente elogioso: “Quiero anticiparles a todos los bonaerenses que vamos a tener el mejor ministro de seguridad, que va a terminar la tarea que yo empecé cuatro años atrás”.

Granados se refirió a Manzur como "el Negro".

También remarcó su “eterno agradecimiento al pueblo de Ezeiza”, del que es intendente desde su creación como distrito en 1995. “Hemos ganado siete elecciones generales y siete de medio término. Y todas fueron con la fusta abajo del brazo”, remarcó. Y repasó algunas de las figuras con las que trató en su carrera política, como Carlos Menem, Eduardo Duhalde y Cristina Kirchner. “Pero en mi vida me tropecé con un crack, y fue Néstor Kirchner”, sostuvo ante una ovación.

También se refirió a logros de su gestión en seguridad y obras públicas y calificó a los cuatro años del Gobierno de Mauricio Macri como “tristes”. “Nos ponía tristes ver a la gente pidiendo trabajo”, apuntó. “Pero ahora tengamos fe porque Alberto va a hacer una excelente Presidencia. Yo lo conozco y es el mejor. Y el petiso Kicillof, ese chiquitito, va a ser una gran sorpresa en la Provincia. Volvió el peronismo, volvió la alegría a la argentina”, finalizó.

Después del acto llegaron los fuegos artificiales y Granados salió a la calle a saludar a la militancia. El grupo tropical coronó la última asunción del “Sheriff”. E inició una nueva etapa: la de la sucesión.

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