En medio del recibimiento de la Selección Argentina tras coronarse campeón del mundo, en la puerta del predio de la AFA en Ezeiza apareció un objeto especial: una copa gigante. Medía 3 metros de alto, pesaba 180 kilos y estaba elevada con una grúa a 20 metros de altura.
La historia de la copa del Mundo gigante que llevaron a Ezeiza: quién y cómo la hizo
Fue tocada por Messi, tuvo una notable repercusión en redes sociales y ahora buscan que la firmen los jugadores para donarla. El detrás de la copa gigante.
La particular réplica del trofeo que fue tocada por los propios jugadores, incluido Lionel Messi, fue confeccionada por una empresa de La Matanza dedicada a la fabricación y montaje de estructuras metálicas. En ella trabajaron alrededor de 6 operarios durante tres días. Ahora, tras haber sido protagonista de los festejos, buscan reconvertirla en un elemento solidario.
La historia comenzó tras haber pasado las semifinales. “Después del partido contra Croacia, mi viejo dijo ‘Estos pibes van a ser campeones’ y se le ocurrió la idea de la copa. Esto fue un martes, el jueves se empezó a hacerla y para el domingo ya estaba hecha”, comentó Danila Calcagno a El Diario Sur.
Su padre Gustavo Calcagno tiene 60 años, es uno de los dueños de Xencal Estructuras y quien tomó la iniciativa para crear la copa gigante que llegó a Ezeiza. “El día que salimos campeones salimos a pasear por la Matanza, Floresta, Mataderos, Tapiales, Villa Madero y otros barrios”, contó Danila. Y recordó: “La gente estaba festejando y cada vez que veían pasar la copa se emocionaban, se ponían a llorar y sacaban fotos”.
Tras el debut de la copa gigante en las calles, el enorme trofeo necesitaba circular todavía más. “Luego de los festejos del domingo nos pusimos a pensar qué hacíamos después y mi viejo pensó que era buena idea llevarla al predio de la AFA en Ezeiza para que la vean los jugadores. A las cinco de la mañana la trasladamos con una grúa de la empresa, la colgaron e incluso la tocaron los jugadores”, contó Danila Calcagno.
El eco fue inmediato: en las redes sociales comenzaron a aparecer decenas de fotos y videos de la copa, con una gran mayoría de usuarios sorprendidos ante la recreación del trofeo. Una vez que viralizó el proyecto, la familia Calcagno aprovechó la exposición para dar a conocer su objetivo solidario. “Ahora hicimos un Twitter que se llama @lacopadelagente para que se difunda el proyecto, porque nuestra idea es que la firmen los jugadores para poder donarla al barrio Puerta de Hierro”, explicó la hija de Gustavo.
El proceso de confección
Según explicó el propio creador de la copa, Gustavo Calcagno, el trofeo fue armado con sobrantes de la empresa. “La armamos con sobras de hierro y le fuimos dando forma. Lo que es la parte de arriba de la copa se forró con un material desplegable. Como no teníamos tanto tiempo, le pusimos yeso, enduido y aerosol dorado. Abajo se cerró con un aislante que usamos nosotros para los techos y galpones”.
En ese sentido, el propietario de Xencal Estructuras recordó: “Nunca los vi tan contentos a los chicos en la fábrica, parecían nenes. Dejamos un poco de lado el resto del laburo para enfocarnos en esto. Para mí, toda esa buena energía ayudó”.
Sin embargo, todo esa alegría un poco se vio opacada por comentarios que recibió. “Mi papá se puso bastante nervioso después de hacerla. Muchos le empezaron a decir que era un mufa”, contó Danila a El Diario Sur. La solución, estuvo en la fe: “Estaba tan mal que fue a pedirle a San Cayetano. De ahí trajo agua bendita y el domingo les tiró a una bandera grande que teníamos y a la copa”.

