El proyecto “Abrazolidario”, conformado por un grupo de vecinos y vecinas de Canning y Ezeiza, se prepara para volver a llevar donaciones a una escuela de Santiago del Estero después de más de dos años. Será durante el mes de agosto, y ya reciben comidas y materiales que serán trasladados a la provincia norteña. También, en el marco del Día del Niño, lanzaron una campaña para apadrinar estudiantes.
"Abrazolidario", el proyecto de vecinos de Canning y Ezeiza para ayudar a escuelas carenciadas
Ellos son de Ezeiza y Canning. Una escuela de Santiago del Estero los recibió por primera vez en 2018 y, tras no poder viajar por dificultades sanitarias y económicas, este agosto volverán a visitarlos por el Día del Niño.
“Antes de la pandemia veníamos haciendo dos viajes a Santiago del Estero por año. Desde el 2020 no pudimos viajar más y recién ahora hacemos el primero en agosto, que seguramente sea el único del año por una cuestión de tiempo y gastos”, contó Germán, uno de los fundadores de la organización. Y agregó: “Básicamente enfocamos la ayuda siempre a la misma escuelita. Sí hemos estado ayudando a merenderos de la zona. En invierno hemos salido a dar comida a la gente por las noches también. Pero lo nuestro es la escuelita de Santiago del Estero y sus necesidades”.
La escuelita que recibe las donaciones de Abrazolidario es la Nº 234 Belisario Saravia, de Santiago del Estero. Germán llegó a ella en el año 2016 tras leer un artículo periodístico en el que se contaba cómo Marcelo, maestro de la escuela, vivía las falencias de la institución. En ese entonces decidió ponerse en contacto con un mensaje por redes sociales que sería respondido dos años después. Desde 2018 que la organización se encarga de ayudar como puede a la escuela.
“No somos un grupo grande como para abarcar otras escuelas más. Es mucha la organización y la logística para una sola”, contó Germán a El Diario Sur. Y detalló cómo se preparan para el viaje de agosto: “Ahora arrancamos la campaña devuelta y estamos pidiendo alimentos no perecederos, juguetes, golosinas, galletitas o ropa. Todo lo que se pueda. Yo siempre digo que cuando viene algo donado y de corazón, viene bien siempre. Y más para ellos, aunque quizá nosotros no nos demos cuenta. Un paquete de fideos puede ser la comida del día e incluso también más”.
El grupo que se inició bajo el nombre “Proyecto Solidario Escuelita de Santiago” fue ampliando el horizonte y sumó donaciones a comedores y merenderos del sur del conurbano, mutando así al nombre actual de proyecto: “Abrazolidario”. Y cada vez hay más interesados en participar. “Se nos empezaron a acercar personas jóvenes para participar de la iniciativa y eso nos permite pensar en el día de mañana, ya que queremos que sea un proyecto con continuidad y dividir las funciones cuando estamos en campaña”, contó Laura, otra de las miembros.
El primer viaje
El 26 de mayo de 2018, tres vehículos abarrotados de donaciones emprendieron su primer viaje a la escuela de Santiago del Estero, ubicada en pleno monte y a 11 de kilómetros de la ruta más cercana. Para poder viajar tuvieron que organizar rifas y trabajos extras. Además de esperar dos años la respuesta de Marcelo, el maestro. Cuando llegaron, la institución y el grupo se vio por primera vez en persona. Ellos se presentaron y desde la escuelita los invitaron a recorrer por sus precarias instalaciones.
Tras más de dos años sin poder visitarlos, en agosto retoman el viaje gracias a la voluntad de la gente, que también se encariñó con la escuela y ayudaron más allá de la actividad presencial. “En la campaña que no viajamos, nuestros seguidores hicieron donaciones de dinero a una cuenta para que le llegue al maestro y hacer las compras”, recordó Laura. Y agregó: “La gente confía en nosotros porque ve que vamos y compartimos allá las cosas. Hay muchas instituciones hoy en día que no muestran esa claridad”.

