Un posible ataque contra un gasoducto de alta presión en la zona de los Bosques de Ezeiza fue frustrado tras un operativo de Gendarmería Nacional, que permitió el secuestro de granadas de mano y bombas molotov que iban a ser utilizadas para provocar una explosión.
Según informó Infobae, el hecho ocurrió durante el mediodía del viernes, cuando un gendarme detectó a dos individuos armados y, al intentar identificarlos, estos abrieron fuego con armas de calibre 9 milímetros y escaparon del lugar.
Tras la huida, el personal habría detectado dos granadas de mano con seguro colocado y varias botellas con líquido inflamable, a escasa distancia de la cañería que transporta gas a alta presión. Ante el riesgo, se montó un operativo de seguridad y se dio intervención a la Brigada Antiexplosivos, bomberos y Policía Científica.
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La investigación
La zona fue aislada de manera preventiva mientras se aseguraban los artefactos y se realizaban las pericias correspondientes. La investigación quedó en manos de la Justicia Federal, que trabaja para identificar a los responsables y determinar el objetivo del ataque.
Según precisaron las autoridades, los explosivos habían sido depositados cercanos a la red de gas de alta presión que abastece la región.

