Alejandra Abregú, de 12 años, tiene su gran oportunidad luego de un extenso recorrido en distintos clubes de la región en los que incluso disputó competencias con varones. Es que se sumó a las filas de Banfield, a donde inició las prácticas, con la ilusión de ganar experiencia.
De brillar contra varones a su chance en Banfield: "Me gustaría jugar en Primera"
Alejandra Abregú se sumó a las filas de Banfield luego de su recorrido inicial en Guillermina, de Ezeiza, y San Martín de Monte Grande, donde jugó con varones.
Con suma alegría por lo que vivencia en estos días, y palpitando objetivos de mediano y largo plazo, la niña, oriunda de Ezeiza, tiene en claro lo que quiere. "Me gustaría jugar en Primera", sentenció, de visita en el stream de El Diario Sur, perfilándose para lo que, espera, sea el arranque de una prometedora carrera.
Alejandra empezó hace cuatro años en el fútbol, alternando entre el Club Guillermina, de su ciudad, y San Martín de Monte Grande, este último el que le dio el espaldarazo para probar suerte en uno de los elencos más fuertes del fútbol argentino desde la zona sur del conurbano bonaerense. Es que el Taladro es referente a nivel nacional en las juveniles de la rama femenina, y el sueño irá tomando forma con el correr del tiempo.
Sabrina, la madre, se expresó sobre el arranque de su hija, yendo a acompañar a familiares a competir. "Yo en un primer momento lo tomé como un juego, creyendo que iba a estar un tiempito, pero le gustó", sostuvo, insinuando lo que implicó sumarse a las filas de elencos de chicos.
Expectativa en Banfield
"Me fue bien. Fue muy difícil en un primer momento, era un desafío que me gustaba, y la verdad que me ayudó mucho a jugar", sentenció la niña.
La joven avanza con los entrenamientos de martes a viernes y lo que hacen es una entrada en calor, gimnasio, usando todas las herramientas que tienen, y luego fútbol. Y ahora tocará mirar de reojo las chances de competencia.
De una plaza de Ezeiza a competir en handball: el sueño de un equipo de mamás
Por lo pronto, la chance inicial empezó el año pasado, de la mano de San Martín de Monte Grande. "Javier -Viera (coordinador de infantiles)- consiguió una prueba a la cual fue. Estuvo una semana también a prueba pero no quedó porque le faltaba corregir algunas cosas y una de las profes me dijo que el próximo año en las pruebas siguientes me comunique con ellas para que vuelva a ir a probarse. Y así lo hizo", afirmó la madre.
"En lo personal espero que sea un muy buen año, que ella esté feliz y cómoda, que con esfuerzo siempre se supere y gane su puesto y sea una temporada de muchas oportunidades", completó.

