El Día de la Primavera y del Estudiante es característico de las salidas al aire libre para aprovechar la llega de lo que es considerada por muchos como la mejor “etapa del año”. Esta vez por las complicaciones de la pandemia del coronavirus y el encierro, las autoridades tuvieron que cortar con la tradición de los jóvenes.
Un comienzo de primavera diferente en Ezeiza
Las restricciones para evitar el aglomeramiento hicieron que las plazas y los espacios verdes de Ezeiza lucieran sin movimiento gran parte del día.
Ezeiza fue uno de los partidos que más endureció sus medidas al decretar la “Ley seca” prohibiendo la venta de bebidas alcohólicas y también en limitar la circulación en sus espacios verdes con operativos policiales de “concientización”. Por esta razón, desde las primeras horas de la mañana hasta bien entrada la tarde el movimiento fue casi nulo en el Día de la Primavera.
La plaza de la estación ferroviaria de Ezeiza, que suele ser el lugar habitual en el cual se reúnen los jóvenes a celebrar el Día de la Primavera, mostró un panorama completamente diferente: apenas un puñado de personas, quienes eran invitadas a retirarse por el personal policial acantonado en dicho lugar.
El paseo de La Trocha también dejó en evidencia un panorama similar al de la plaza de la estación con poca circulación de personas y el patrullaje constante de móviles policiales por la zona.
En cuanto a los bosques de Ezeiza y los espacios verdes linderos con la autopista Ricchieri, que habían sido noticia por la gran cantidad de gente que se reunió el domingo pasado, también fueron custodiados por la policía y prohibido su estadía en los mismos.
El comienzo de la primavera en Ezeiza fue muy distinto en comparación a otros años, la fuerte crecida en los casos de coronavirus y las restricciones obligaron a interrumpir la tradición de los festejos al aire libre, aprovechando el clima agradable.




