En dialogo con El Diario Sur Gimena Novillo, coreógrafa y bailarina, representante del Movimiento Federal de Danza, manifestó: “Esta intervención surgió a raíz de la falta de reconocimiento en el censo 2022 del INDEC, en el cual la cultura fue ignorada, y no forma parte en la lista de trabajos, en consecuencia los artistas no tenemos lugar a registrarnos en el censo como trabajadores”.
En la misma línea expresó: “Un hecho gravísimo. Quienes vivimos, hacemos, producimos y somos danza, arte y cultura, necesitamos y debemos gozar de nuestros derechos y obligaciones, ser considerados trabajadores y trabajadoras, cómo cualquier persona física que dedica su vida a otra profesión. No dejemos que la cultura se achique”.
En este sentido, la comunidad artística anunció que "no tiene nada que celebrar, está en emergencia". La pandemia dejó a la luz cientos de situaciones problemáticas, entre ellas la falta de una ley que proteja y estimule al sector y la precarización laboral. Bajo el lema “Danza es trabajo” el Movimiento Federal de Danza, trabaja por una Ley Nacional de Danza y convocó desde sus redes sociales a “celebrar” y no “festejar”.
Entre otros de los reclamos, se encuentra la deuda del Ministerio de Trabajo de la Nación a la inscripción gremial a la Asociación Argentina de Trabajadores de la Danza. El proyecto de ley se presentó en siete oportunidades en el Congreso, sin éxito. Su propósito es la creación de un instituto nacional que proteja el desarrollo de la disciplina de manera federal, y que se genere una política sólida y sostenida en el tiempo.

