El 1º de marzo, la familia de Laura Rivero obtuvo justicia a casi dos años de su femicidio en Lomas de Zamora. Ese día condenaron a prisión perpetua a su expareja Marco Lasserre, acusado de asesinarla a cuchillazos a ella y a su pequeño hijo. Su hermana Lorena, uno de los pilares que llevó adelante esta causa, pasa sus días conteniendo a los hijos de la víctima y aconsejando a mujeres que son víctima de violencia de género.
Vivir después del femicidio: la hermana de Laura Rivero y su lucha contra la violencia de género
Tras el doble crimen que conmocionó a Lomas de Zamora, Lorena quedó a cargo de los hijos de la víctima y se propone ayudar a víctimas de violencia de género.
"Estamos conformes con todo el trabajo que hicieron desde la UFI 16, primero de la fiscal Marcela Juan y después pasó al doctor Procopio. Hicieron todo rápido. Cuando él chocó lo detuvieron enseguida y le dieron la preventiva en la cárcel donde está ahora", expresó Lorena en charla con El Diario Sur, y remarcó la importancia de que el femicida esté tras las rejas: "Estamos todos contentos de que le dieron la perpetua y que no va a salir más. Con todo lo que hizo, estábamos con miedo de que le dieran pocos años, que lo liberen o se pueda escapar".
Durante el juicio por el femicidio de Laura y el crimen de su hijo Thiago Castro, la hermana de la mujer asesinada en Lomas de Zamora volvió a verse cara a cara Lasserre. "Lo trajeron, yo declaré al lado de él. También estuvo en el juicio el papá de Thiago, estaba muy mal. Thiago era su único hijo", recordó Lorena, quien no pasó por alto lo que el acusado confesó en su momento: "Cuando recién lo agarraron dijo que él los había matado y que así como mató a dos, podía matarlos a todos".
Por el femicidio de Laura Rivero, sus cuatro hijos de 14, 17, 18 y 21 años quedaron a cargo de Lorena y de su abuela. A pesar del drama que les tocó vivir siendo niños y adolescentes, su tía afirma que los ve fortalecidos. Pero por supuesto, siempre está el recuerdo de su mamá, principalmente en Cristian, el hijo más chico.
"Los cuatro están con mi mamá. Cada uno lo lleva de distinta forma. Cristian, el más chico, era el más pegado a Laura. Él está todo el día conmigo y con mi mamá, lo tratamos de acompañar siempre. Los otros ya son adolescentes y tienen sus amigos, pero él está pegado a nosotras. No es de salir. Extraña a la mamá. Adonde iba, iba con ella", contó Lorena con angustia.
Actualmente la hermana de la víctima se propone ser una referencia para las mujeres que estén viviendo una situación similar a la que vivió Laura. Porque además de este femicidio, ella también fue víctima de violencia de género por parte de su expareja, quien hoy cumple condena en Sierra Chica por esas agresiones.
"Siempre me llaman cuando saben de otra persona que está pasando por lo mismo y yo trato de explicarles dónde tienen que ir, que no están solas, que pidan ayuda. Hice un curso de promotora de género sobre cómo acompañar, dónde llamar, qué hacer, cómo darse cuenta cuando están en riesgo, si no es un noviazgo normal. Tengo cerca una salita y voy a ver si puedo estar para ayudar a gente que esté pasando esta situación", explicó.
Esa tarea de acompañamiento es apuntalada por la contención que ella misma recibió y sigue recibiendo de diferentes organizaciones después del crimen de Laura. "Estoy yendo al hogar Fátima Catán donde nos asisten con psicólogo. Es para víctimas de violencia de género. Y estoy en el grupo Atravesados por el femicidio, que somos 144 familiares y es de toda la Provincia".
En este 8 de marzo, Lorena estuvo presente en el Congreso para sumarse a las manifestaciones por el Día de la Mujer. El recuerdo de Laura la impulsa a luchar contra la violencia de género y hacerles saber a las mujeres que no están solas.



