El precandidato a diputado nacional de la Provincia de Buenos Aires por el Frente de Izquierda y de los Trabajadores Alejandro Bodart participó este sábado de una actividad con jóvenes en la plaza Grigera de Lomas de Zamora. El rival de interna de Nicolás del Caño puso el eje en temas de empleo y en cuestiones ambientales, y junto con la militancia presente en el lugar posaron con carteles que decían “del lado carpincho de la vida”, en referencia a la polémica por la presencia de estos animales en el country Nordelta, instalado sobre un humedal.
“Hay problemáticas ambientales en el conurbano”, sostuvo Bodart en diálogo con El Diario Sur. “Los countries y los ricos son los que más violentan la naturaleza. Las quemas, la deforestación y por esa vía las inundaciones, le mega minería, el fracking, en las ciudades se revientan los espacios verdes para hacer negocios inmobiliarios, y no para que viva la gente, sino como reserva de valor para los ricos en ladrillos y no para que viva la gente”, consideró el dirigente del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST).
Entre sus propuestas de campaña, el precandidato mencionó la creación de un nuevo impuesto progresivo “a los ricos” permanente, y suspender el pago de la deuda externa hasta que sea “investigada”. “Queremos que todos esos recursos vayan a las mayorías, terminar con el 51% de pobreza, levantar los hospitales, la escuela pública, construir planes de vivienda masivos. Para eso hay que tocar intereses”, manifestó.
Y agregó: “Estamos en el precipicio y las propuestas de los que nos gobernaron siempre son empujarnos. Ahora vuelve el FMI, los ajustes. Hace falta una fuerza que contraponga eso. Para ser fuerte la izquierda tiene que abrirse. Esa es la diferencia que tenemos con Del Caño y otros compañeros. Y también queremos que terminen los personalismos”.
Acerca de la interna con el sector del Partido Obrero con el que se enfrentará en las PASO del 12 de septiembre, remarcó: “Creemos que la izquierda que se ha unido en el FIT se ha construido un techo, una zona de confort. Hay compañeros contentos porque tenemos dos diputados por acá, un legislador por allá. Eso es importante, pero es un piso, no puede ser un techo. Hay que abrir la izquierda para que entren otras expresiones que hoy no están presentes, como el activismo por el medioambiente, el que pelea por los derechos de las mujeres, el que pelea por un nuevo sindicalismo. La izquierda tiene que recibirlos y no pedirle análisis de sangre a nadie”.
Ante una importante concurrencia de jóvenes en la plaza ubicada frente al Municipio y la Catedral de Lomas, Bodart afirmó: “La vida se va rápido. No tenemos que permitir que solo el uno por ciento la disfrute mientras el 99% restante la sufrimos porque no tenemos lo necesario para poder vivir dignamente. No podemos permitir que algunos que no tienen un callo en las manos nos digan que por querer vivir mejor, no queremos trabajar o somos vagos, como muchas veces se escucha cuando hay una marcha. Ellos son vagos que no trabajan y usufructúan el trabajo ajeno”.


