Un caluroso día de verano de febrero, un hombre de unos 60 años vestido de chofer con la distintiva camisa azul del rubro y una boina muy particular ingresa por la puerta de la terminal de colectivos de la empresa de colectivos Yitos, ubicada en las inmediaciones del cruce de Lomas. Los choferes lo saludan con mucho afecto al llamarlo “Chompi” y hasta se sorprenden de su presencia, pero Fernando Alegre tenía que estar una vez más cerca de sus queridos colectivos 543 y 15.
El "Chómpiras" de la 543 de Lomas soltó el volante del colectivo después de 34 años de servicio
Fernando "Chompi" Alegre, colectivero de Lomas, es un querido chofer que se retiró de la actividad tras años de trabajo en distintas líneas de transporte.
Esta semana, el experimentado chofer tomó la decisión de apagar el ruidoso motor del colectivo después de 34 años. “Es muy sacrificado este trabajo, no es para cualquiera. Hay que lidiar todos los días con la sociedad que no es nada fácil. Para ser chofer tenés que tener mucha paciencia y cero nervios para no pelear en cada esquina”, contó Fernando Alegre en una nota con El Diario Sur.
Recorriendo las calles, Fernando atravesó múltiples situaciones que lo marcaron, como cuando conoció a su mujer. “Venía muy completo el colectivo y la toqué con la puerta. Le pedí perdón y a partir de ahí empezó el vínculo: siempre que la veía la levantaba como venía, hasta con la puerta de atrás, y ya llevamos 14 años juntos y acá va a terminar porque ya no tengo más ganas de hinchar”, admitió entre risas.
En toda profesión en la que se trabaja en la calle las discusiones con la gente están latentes y Fernando no olvida una situación particular: “Una vez discutí con un conductor que se subió al colectivo para pegarme y cuando quise reaccionar, le cerré el colectivo y se me escapó por la ventanilla”.
Sin embargo, para el “Chompi” ya son parte del pasado y de a poco se permite recordar lo que fue su despedida como chofer, que todavía lo mantiene sorprendido por el cariño que recibió.
“Cuando llegué a la empresa no esperaba el recibimiento con bombos, cohetes, bengalas, aplausos, bocinas. Realmente fue muy gratificante”, expresó todavía emocionado mientras recordaba el momento.
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El “Chómpiras” como lo apodaron sus compañeros colectiveros por la boina que usaba en el invierno que lo hacía parecer al reconocido personaje mexicano, decidió ponerle fin a su historia como chofer y ya empieza a sentir la falta del volante. “Lo mejor que tiene la profesión son las charlas con los pasajeros, los desayunos con los compañeros en la empresa y las anécdotas. Sin dudas voy a extrañar todo eso”, cerró.
Un “Chómpiras” querido por todos
“El ‘Chompi’ es un compañero que si ve que te pasaba algo siempre te auxiliaba. Si te veía con mala cara te preguntaba que te pasaba y siempre solidario. Lo vamos a extrañar mucho, pero igual sabemos alguna escapadita se va a hacer para venir a tomar unos mates con nosotros”, aseguró Gustavo, uno de los ex compañeros de Fernando Alegre en Yitos.

