Lomas de Zamora | Lomas | Longchamps | UNLZ

Tiene 71 años, se recibió por segunda vez en la Universidad de Lomas y da talleres en la cárcel

A principios de mayo, Alfredo Amicarelli se convirtió en un nuevo egresado de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ). Es la segunda carrera que termina en apenas siete años.

Un vecino de Longchamps de 71 años se recibió de la Licenciatura en Ciencias de la Educación en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ) después de 4 años, con la materia Administración y Elaboración de Proyectos Educativos siendo la que le dio el título.

Desde la UNLZ celebraron su recibida con una publicación en las redes sociales. “Con mucha alegría celebramos que otro compañero haya logrado un nuevo título en nuestra amada casa de estudios”, destacaron desde el centro de estudiantes de la Facultad de Ciencias Sociales, al tiempo que destacaron: “Alfredo participa activamente de Alas, en donde visita la Unidad 40 dando cursos y talleres a personas en contexto de encierro”.

Alfredo Amicarelli se acercó por primera vez a la UNLZ en 2014 y en apenas un par de años comenzó a dar talleres y obtuvo dos títulos: en 2018, apenas dos meses antes de iniciar la Licenciatura que ahora festeja, terminó la Tecnicatura en Minoridad y Familia, empezada en 2016.

“Fui en 2014 por primera vez por un taller sobre Operador en Adicciones. Hacía años que no iba a la facultad. Me acerqué a la de Lomas por este taller y al año siguiente, en 2015, me ofrecieron darlo yo mismo. Después me preguntaron si no me animaba a hacer una carrera. Dudé en un primer momento y después me anoté en Minoridad y Familia, que es la más corta”, recordó Amicarelli a El Diario Sur, y destacó: “Eran 22 materias y yo hice 24 porque cursé dos seminarios más que me interesaban a mí, que no entraban en el analítico”.

Alfredo Amicarelli.jpeg
Con 71 años, Alfredo Amicarelli se convirtió en el nuevo egresado de la UNLZ.

Con 71 años, Alfredo Amicarelli se convirtió en el nuevo egresado de la UNLZ.

Tras el primer logró, el vecino de Longchamps fue por más: “Después de terminar esa carrera en diciembre de 2018, en febrero de 2019 me anoté a Ciencias de la Educación. Tenía que dar el último final en febrero. En su momento no me animé y lo di esta semana”.

En su vida, Alfredo Amicarelli trabajó durante 25 años como administrativo en el Ejército y, cuando se jubiló, se dedicó enteramente al mundo educativo. “La primera carrera la hice perfecta. La segunda me costó un poco más. Cursé varias materias de manera virtual, cosa que uno no estaba acostumbrado, y después volví a la presencialidad. Me pude adaptar, por suerte, sin mayores problemas”, explicó.

Antes de entrar de lleno a la facultad, Amicarelli tenía cierto recorrido: “Yo venía haciendo muchos cursos y talleres adicciones y autoayuda. También hice una Licenciatura en Teología. Siempre me mantuvo activo en todo lo que es la enseñanza, aunque nunca me había animado a entrar a la universidad”.

Una de las cualidades que resalta de Alfredo pasa por la edad a la que comenzó a estudiar. Sin embargo, según él, eso no fue impedimento: “A pesar de la edad, mis compañeros jamás me hicieron sentir la diferencia abismal que había entre nosotros, siempre me trataron como uno más”, cerró.

Unidad 40.jpeg
Hace 6 años que Alfredo Amicarelli da clases a gente privada de su libertad.

Hace 6 años que Alfredo Amicarelli da clases a gente privada de su libertad.

“A mis 70 años, algunos pueden pensar que todo me costaría más, pero en dos carreras no conocí lo que era dar mal un final. No tuve mayores problemas. Igual ahora ya me quiero jubilar de lo que es el estudio. Ya dije basta por lo menos de acá a fin de año”.

La experiencia de dar clases en la cárcel

Alfredo Amicarelli hace 6 años que es parte del Proyecto Alas, iniciativa con la que da talleres y cursos en la Unidad 40. “Me propusieron dar un taller sobre Adicciones en la Unidad Nº 40 de Lomas, que es cerrada y mixta. A clases vienen de ambos sexos. Para nosotros son estudiantes como todos los demás. Al principio me costó animarme a dictar ese taller. Después empecé a incorporar gente”, comentó a El Diario Sur.

Al respecto de esa experiencia, Alfredo recordó: “Una compañera de la facultad que estudia psicopedagogía fue la que trajo la idea de dar un taller de Adicciones en la cárcel. Después fuimos agregando otros, como del Derecho del Niño, que a muchos les interesa porque tienen hijos afuera, y ahora estamos terminando uno de Discapacidad y haciendo mucho foco en lo que es alfabetización, que es un problema porque la mayoría de los internos no está alfabetizado. Muchos ni siquiera fueron o terminaron el secundario”. Y cerró: “El 70% de los internos es gente que no se escolarizó. Entonces muchos se anotan en la escuela de la cárcel”.

Dejá tu comentario