En Llavallol funciona Puerto Arcoíris, una cooperativa que ofrece oportunidades laborales a personas con discapacidad. Allí, un grupo de jóvenes trabaja todos los días aprendiendo oficios vinculados a la carpintería, la pintura y la sublimación.
Puerto Arcoíris: la cooperativa de Llavallol que da trabajo a jóvenes con discapacidad
En Llavallol funciona Puerto Arcoíris, una cooperativa que forma a jóvenes con discapacidad en carpintería y sublimación.
“La idea es brindar herramientas para que puedan tener autonomía, autogestión y sostén de vida”, explicó Lucía Torres, presidenta de la cooperativa, en diálogo con El Diario Sur. El proyecto nació en Berazategui, pero se trasladó a Llavallol gracias al apoyo de la cooperativa Cotramel (ex Canale), que les cedió un espacio más amplio y materiales para trabajar.
En el taller de Puerto Arcoíris se fabrican bandejas, macetas, percheros y objetos decorativos a partir de pallets reciclados. “Planificamos la producción en función de los materiales que tenemos. Buscamos que todo esté 100% hecho por ellos”, contó Marina Osuna, colaboradora del espacio.
Actualmente participan cinco jóvenes de entre 18 y 30 años, la mayoría con discapacidad intelectual o trastornos del lenguaje. Algunos también enfrentan otras dificultades que les impiden acceder al empleo formal, y en Puerto Arcoíris encuentran un lugar de contención y formación.
“Acá todos hacen todo”, resumió Lucía. “Cada uno aporta desde sus posibilidades, y eso es lo que vuelve valioso el trabajo colectivo.” El taller está dividido en distintos sectores. En la carpintería, los chicos cortan, lijan y ensamblan la madera. En la zona de pintura, le dan color y brillo a los productos. Finalmente, en el espacio de sublimación aprenden a diseñar y estampar tazas, remeras y gorras.
“Me gusta pintar y hacer todas las cosas”, contó Ayelén, una de las trabajadoras que participa del proyecto desde hace dos años. Su compañero Joaquín, que se incorporó hace poco, destacó “el grupo y el ambiente de trabajo”, y valoró poder aprender un oficio nuevo.
El trabajo de cada uno apunta a que puedan desenvolverse de manera independiente. “Buscamos que sean autónomos. Que sepan manejar las herramientas, pintar y terminar los productos por su cuenta”, explicó Marina, una de las colaboradoras del taller.
Un proyecto autogestivo que busca crecer
Puerto Arcoíris funciona de manera autogestiva. “Todo lo que entra es producto del trabajo”, explicó Lucía Torres. Por eso, además de los productos que venden, reciben donaciones de materiales y herramientas para mejorar la producción. “Necesitamos una ingletadora con urgencia. Si alguien o alguna empresa tiene herramientas que no use, puede contactarse con nosotros”, agregó.
Los productos se pueden adquirir en 9 de Febrero 161, Llavallol o a través de Instagram (@puertoarcoiris_). También realizan regalos empresariales o pedidos personalizados según las necesidades de cada cliente.
Puerto Arcoíris es mucho más que un taller. Es un espacio de inclusión, donde el trabajo se convierte en una herramienta de integración y desarrollo personal. “Nos emociona ver todo lo que lograron. Más allá de los productos, lo importante es el proceso: cómo aprenden, se acompañan y ganan confianza”, expresó Marina.
Leé también: Desesperada búsqueda en Ezeiza de Nicolás Duarte, un joven de 18 años

