Este 8 de enero se cumplieron veinte años del fallecimiento de José Luis Garrafa Sánchez, una de las figuras más queridas de la historia reciente de Banfield. El futbolista murió en 2006 en la Clínica Mariano Moreno, en el oeste del conurbano bonaerense, como consecuencia de un accidente de moto ocurrido dos días antes.
A 20 años de la muerte de Garrafa Sánchez, el ídolo eterno de Banfield
A dos décadas de su partida, el recuerdo de Garrafa Sánchez sigue vivo en Banfield como símbolo de una época y de un fútbol cercano a la gente.
Su nombre quedó definitivamente ligado al Taladro, club en el que se convirtió en ídolo y referente de una etapa muy recordada por los hinchas del sur del conurbano.
El debut de Garrafa Sánchez y su huella en Banfield
La relación entre “Garrafa” Sánchez y Banfield comenzó el 3 de septiembre de 2000. Ese día, el equipo venció por 6 a 1 a Nueva Chicago y el delantero debutó oficialmente con la camiseta verdiblanca. Además, convirtió un gol, dando inicio a un vínculo que crecería rápidamente.
Su aporte fue decisivo en la campaña que llevó a Banfield a consagrarse campeón de la B Nacional en 2001 y lograr el ascenso a la Primera División, un logro central en la historia del club. Durante cinco temporadas, Sánchez fue uno de los jugadores más identificados con la gente, tanto por su rendimiento como por su forma de vivir el fútbol.
Un ídolo popular dentro y fuera de la cancha
Más allá de lo deportivo, “Garrafa” construyó una relación muy cercana con el hincha y con sus compañeros. Su personalidad marcó la convivencia diaria del plantel y dejó innumerables historias.
Una de las más recordadas ocurrió durante una concentración. Sus compañeros decidieron hacerle una broma: le escondieron el celular dentro de un plato de fideos, lo pusieron en vibrador y se lo hicieron llevar por un mozo. Al notar que no encontraba el teléfono, comenzó a acusar a todos hasta que pidió prestado otro celular para llamarse a sí mismo. Escuchaba la vibración, pero no lograba ubicarla hasta que finalmente encontró el aparato entre la comida. Minutos después, fiel a su estilo, se vengó arrojándole pimienta en el pelo a uno de sus compañeros, que no pudo parar de estornudar.
Ese tipo de situaciones reflejaban a un jugador que vivía el fútbol con naturalidad, siempre dispuesto a la broma, pero también a devolver cada chicana.
El legado de Garrafa Sánchez en la cultura de Banfield
La figura de Garrafa Sánchez trascendió lo estrictamente futbolístico y se incorporó a la identidad cultural de Banfield y de Lomas de Zamora. En 2012, su vida y su carrera fueron retratadas en el documental El Garrafa, una película de fulbo, dirigido por Sergio Mercurio, con la cancha del Taladro como escenario central.
Un año después, la banda de rock de Banfield YETI (Ya Está Todo Inventado) le rindió homenaje con la canción “El Ángel de Banfield”, incluida en su disco El ritmo de la ciudad. El videoclip consolidó su condición de símbolo barrial y popular.
A dos décadas de su fallecimiento, José Luis “Garrafa” Sánchez sigue presente en la memoria colectiva de Banfield. Su legado perdura como representación de un fútbol cercano, espontáneo y profundamente identificado con su gente.
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