Lomas de Zamora | Lomas de Zamora | Mario Aguirre | Muerte

Conmoción en Lomas de Zamora por la muerte del padre Mario Aguirre

El sacerdote falleció este fin de semana a los 89 años. Dedicó más de seis décadas a la Iglesia en Lomas de Zamora.

El presbítero Mario César Aguirre, párroco emérito de la parroquia Nuestra Señora de Luján, falleció el sábado 11 de abril a los 89 años. La noticia fue confirmada por la Diócesis de Lomas de Zamora y generó conmoción en la comunidad eclesiástica y entre vecinos que lo conocieron a lo largo de su trayectoria.

Nacido el 27 de julio de 1936, Aguirre fue ordenado sacerdote el 18 de noviembre de 1961 en la catedral Nuestra Señora de la Paz por el entonces obispo monseñor Alejandro Schell, junto a su hermano Bernardo Aguirre, también sacerdote. A lo largo de su vida dedicó más de seis décadas al ministerio.

Desarrolló su labor pastoral en distintas parroquias de la región, entre ellas Sagrada Familia, en Banfield; San Judas Tadeo y Nuestra Señora de Lourdes, en Lanús; y Nuestra Señora de Fátima, en Lomas de Zamora. Sin embargo, su tarea más recordada fue en la parroquia Nuestra Señora de Luján, donde estuvo al frente desde 1969.

En ese espacio impulsó el crecimiento de la comunidad educativa con niveles inicial, primario y secundario, y participó en la creación y desarrollo del instituto que lleva el mismo nombre. Su figura quedó ligada a generaciones de vecinos, a quienes acompañó en distintos momentos de sus vidas, desde bautismos hasta matrimonios.

Captura de pantalla_13-4-2026_113832_aica.org
El padre Mario Aguirre falleció este fin de semana y fue despedido enLomas de Zamora.

El padre Mario Aguirre falleció este fin de semana y fue despedido enLomas de Zamora.

Último adiós en Lomas de Zamora

Tras su fallecimiento, la comunidad diocesana lo despidió con una misa de exequias presidida por el obispo monseñor Jorge Lugones. Durante la ceremonia, se destacó su trayectoria y su compromiso con el servicio pastoral. El presbítero Daniel Bossio lo recordó señalando que “murió con la estola puesta”, en alusión a su dedicación hasta el final.

Además, vecinos y personas que lo conocieron resaltaron su cercanía y compromiso. Angélica, catequista durante años, lo definió como “un gran hombre y un gran sacerdote” y destacó su trabajo en la comunidad educativa y su acompañamiento constante a las familias.

Lee también: Después de cuatro décadas, cerró la tradicional juguetería Acuarela en Lomas

Dejá tu comentario