Ghisoni asistió acompañado por sus hijos Francisco y Tomás. Este último había reconocido el año pasado haber mentido en la acusación tras ser manipulado por su madre, Andrea Vázquez. Francisco, en tanto, sostuvo la inocencia de su padre durante todo el proceso judicial.
Durante su exposición, el médico se refirió al “uso indebido de denuncias graves” y a las consecuencias cuando el sistema judicial falla o es manipulado. “No hay área de la vida que no quede afectada y destruida”, afirmó, al describir el impacto en los vínculos, la trayectoria y la salud.
También cuestionó la forma en que se abordan estas denuncias: “El relato no constituye una prueba. El denunciante no es automáticamente una víctima. El denunciado no pasa a ser tratado directamente como culpable sin estar procesado”. Además, advirtió sobre el rol de los medios y pidió evitar “la condena anticipada”.
Ghisoni señaló la existencia de “estructuras y redes de actuación” que contribuirían a sostener denuncias falsas, mencionando la intervención de profesionales como abogados, peritos y psicólogos que actuarían de mala fe.
El caso Ghisoni y el reclamo de reformas
El médico recordó que su proceso judicial se extendió durante diez años y concluyó con una absolución por falta de pruebas suficientes. En ese sentido, criticó la inversión de la carga probatoria: “Un ciudadano debe demostrar su inocencia”, lo que, según afirmó, vulnera derechos constitucionales.
En su intervención, planteó una serie de reformas para el sistema judicial, entre ellas la actuación de oficio del Ministerio Público, la responsabilidad de los actores intervinientes y la protección integral para quienes resulten víctimas de falsas denuncias.
Además, reclamó plazos razonables en los procesos judiciales: “La justicia tardía es una forma de injusticia”.
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