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Benicio, el nene de Lomas amante de la naturaleza que muestra su pasión

Benicio comenzó a interesarse por las mariposas en cuando estaba en jardín y, junto a su familia, creó un vivero de plantas nativas.

Benicio Gioacchini Greco es de Banfield y desde hace cuatro años tiene una pasión particular: las mariposas. Para el vecino de 8 años, todo comenzó cuando estaba en jardín, y se encontró con estos insectos en una actividad escolar. Quedó fascinado, indicó. Desde entonces, su interés creció y se convirtió en un proyecto familiar que incluye un vivero de plantas nativas.

“Vi las mariposas y me gustaron mucho”, contó Benicio al recordar cómo comenzó su relación con la naturaleza, en diálogo con El Diario Sur. Desde entonces, empezó a aprender cada vez más sobre ellas. Primero fue el proyecto de mariposario en el jardín y después llegó la idea de llevarlo a su casa.

Su mamá, Julieta Greco, explicó que comenzaron a buscar las llamadas plantas hospederas, aquellas en las que las mariposas ponen sus huevos. La primera que llevaron a la casa tenía orugas y fue un regalo sorpresa para Benicio. “No me olvido hasta el día de hoy la carita cuando salió por ahí”, recordó Julieta sobre la reacción de su hijo.

A partir de ese momento, la familia se involucró cada vez más. Benicio comenzó a estudiar y buscar información por su cuenta y, según contó su mamá, suele sorprender a quienes lo conocen por todo lo que sabe pese a su corta edad.

Benicio, de Banfield, descubrió su pasión por las mariposas cuando tenía cuatro años y desde entonces comenzó a aprender cada vez más sobre ellas.

Benicio, de Banfield, descubrió su pasión por las mariposas cuando tenía cuatro años y desde entonces comenzó a aprender cada vez más sobre ellas.

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Benicio, entre plantas y mariposas

Benicio también tiene sus propias anécdotas relacionadas con el cuidado del ambiente. Una de ellas ocurrió en el colegio, cuando una compañera terminó de merendar y dejó los papeles tirados en el piso. “Eso no hay que hacerlo”, advirtió muy serio. Al ver que ella no los levantaba, fue él y los juntó.

“Yo le digo que hay gente que tiene por costumbre ir en el auto y tirar papeles en la calle”, contó Julieta al hablar de algunas de las situaciones que encuentran cuando salen. Esa preocupación forma parte de la manera en que Benicio se relaciona con el ambiente. Su interés por las mariposas, que comenzó hace cuatro años, se extendió así hacia otros aspectos de la naturaleza y el cuidado de los espacios que comparte con los demás.

Un vivero de plantas nativas en Banfield

La búsqueda de las mariposas también llevó a la familia a conocer más sobre las plantas que necesitan para vivir. Cuando quisieron ampliar el jardín que tenían en su casa, descubrieron que no siempre era fácil conseguir plantas nativas de la región, muchas de ellas necesarias para que distintas especies puedan poner sus huevos.

Entonces empezaron a multiplicar las plantas que ya tenían: juntaban semillas, las plantaban y poco a poco fueron armando una producción propia. Con el tiempo, los vecinos comenzaron a acercarse y a consultarle a Benicio sobre las mariposas y las plantas que podían tener en sus casas. Así, lo que había empezado como un proyecto familiar terminó dando lugar a un vivero.

A partir de esa experiencia también comenzaron a dar talleres en colegios y a compartir información sobre las mariposas y las plantas nativas, con Benicio como parte de ese proyecto que nació de su propia curiosidad.

El proyecto familiar incluye un vivero donde multiplican plantas nativas que sirven como hospederas para distintas especies de mariposas.

El proyecto familiar incluye un vivero donde multiplican plantas nativas que sirven como hospederas para distintas especies de mariposas.

Una forma de aprender desde chicos

La educación ambiental también aparece como parte de la experiencia familiar. Julieta contó que, cuando brindan talleres, hay chicos que escuchan con interés y otros a los que el tema les genera menos curiosidad.

“Yo creo que la educación está en casa”, señaló al reflexionar sobre la manera en que los chicos incorporan hábitos relacionados con el cuidado del ambiente. Para ella, además de lo que puedan aprender en una charla o taller, cada nene también llega con sus propios intereses y predisposición.

Benicio también participa de talleres de educación ambiental y busca transmitir desde chico la importancia de cuidar la naturaleza.

Benicio también participa de talleres de educación ambiental y busca transmitir desde chico la importancia de cuidar la naturaleza.

En el caso de Benicio, ese interés apareció desde muy chico y terminó convirtiéndose en algo más que un hobby. Las mariposas fueron el punto de partida para aprender sobre plantas, animales y cuidado ambiental, mientras que el vivero permitió que esa inquietud pudiera compartirse con otras familias.

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