En el Tribunal Oral en lo Criminal 7 de Lomas de Zamora, se llevó a cabo la séptima audiencia del juicio por el femicidio de Anahí Benítez, ocurrido en 2017. Declararon los profesionales que intervinieron en las horas posteriores al hallazgo del cadáver.
La primera en prestar testimonio fue María Cecilia Olcese, directora del Laboratorio de Toxicología, quien precisó que en el cuerpo de Anahí hallaron restos de un potente sedante. El contenido estomacal dio muestras de restos de Diazepam, considerada una droga de abuso, explicó la bioquímica. Apuntó que el contenido estomacal daba la impresión de ser arroz y que la droga pudo haber sido incorporada junto con el alimento.
Luego declaró Fernando Cardini, químico forense especialista en toxicología. Coincidió con Olcese en que el diazepam facilita el abuso sexual de una víctima porque es una sustancia ansiolítica y miorelajante que genera una sensación de borrachera que inhabilita a la persona para defenderse. Si bien informó que había detectado consumo de drogas con ingesta de algunas horas, aclaró que éstas no se pueden asociar a la causal de muerte de Anahí.
Un testimonio fundamental fue el de Ludmila Silveti, especialista en anatomía patológica, quien estuvo a cargo del análisis de muestras de piezas de la laringe, piel y pulmones. El resultado de su evaluación fue que la causa de muerte corresponde a una asfixia mecánica antebraquial. Esto significa que el agresor asfixió a Anahí tomándola por el cuello desde atrás.
Sobre ese punto coincidieron Héctor Rosetti, médico que realizó la autopsia, y Julio César Julián, médico legista de la dirección de homicidio de la Provincia de Buenos Aires. Éste último agregó que también se encontró líquido seminal en la región anal y que la data de muerte era de 22 horas aproximadamente.
En la jornada no estuvo presente Silvia Pérez Vilor, mamá de Anahí, por la sensibilidad y malestar que podía producirle escuchar todos estos testimonios. Está previsto que este jueves declaren los últimos testigos de la fiscalía y que el viernes comience a explayarse los citados por la defensa de Marcos Bazán, único acusado, imputado por los delitos de privación ilegal de la libertad agravado y homicidio agravado por alevosía y por mediar violencia de género.






