Una vecina de Lomas de Zamora puede decir que es única en el mundo. Tiene un nombre que nadie más tiene. Y como si fuera poco, se llama así por un error en el Registro Civil. Esta es la historia de María Feliciana Difunta Orellana.
Lomas de Zamora: una vecina con un nombre único en el mundo
Una vecina de Lomas de Zamora tiene un nombre inédito. Una historia que involucra a un padre devoto de la Difunta Correa y un error en el Registro Civil.
Aunque sea difícil de creer, esta mujer del barrio San José se llama Difunta. Pero no por voluntad de sus padres. O sí, pero una voluntad mal interpretada. Todo surgió a partir de la devoción de su papá por la Difunta Correa y una confusión de la persona encargada de anotar su nombre al nacer. Ella misma cuenta su particular historia en charla con El Diario Sur.
"Fue un accidente que pasó en el Registro Civil, fue un error. El nombre que querían ponerme era Deolinda, como la Difunta Correa. Mi papá era devoto y cuando yo nací, me quiso poner su nombre. Pero como él no sabía leer, no le habrán entendido en el Registro Civil, entonces anotaron Difunta", le contó María a este medio.
Como si fuera poco, su padre Bartolomé Orellana jamás supo de esa equivocación. "Yo me enteré como a los 12 años, porque como él no sabía leer y mi mamá tampoco, yo vi el documento ya cuando era grande. Él falleció cuando yo tenía 11 años, así que nunca se enteró de este error en el Registro Civil", explica Orellana.
Tanto ella como quien escribe esta nota hicieron una extensa búsqueda de algún antecedente similar, pero efectivamente no parece haber nadie que tenga ese nombre. "Busqué hasta en las guías telefónicas, en Facebook y en todos los lados posibles y no encontré ninguna Difunta ni siquiera como segundo nombre", cuenta María.
Este nombre le trajo una innumerable cantidad de problemas a lo largo de los años. Porque más allá de lo llamativo que es, el sólo hecho de que figure "Difunta" en su documento generaba varios inconvenientes administrativos. "Lo más feo fue lo que pasó en el Hospital Oñativia cuando nació mi nene, que no me lo querían entregar porque no figuraba el nombre Difunta, no estaba registrado. Tuvieron que intervenir un par de obstetras como testigos para que me entreguen el nene", relató María.
Sin embargo, María decidió dejar su nombre tal como fue anotado hace 43 años en el lugar donde nació. Conocer la historia de la Difunta Correa y, sobre todo, el gesto que quiso tener su padre con ella, la impulsaron a mantener "Difunta" en su documento. "Hasta hace unos 10 años me recontra pesaba, pero después cuando me fui interiorizando en cómo fue el tema y quién era la Difunta, ahí me saltó la ficha de que él no quiso ponerme ese nombre, sino que me lo pusieron. Más allá de lo que él haya pensado y del error que cometieron, a mí me conmovió mucho su intención, entonces no me hice más problema", afirma la vecina lomense.
"Él era como un trabajador golondrina, iba de provincia en provincia trabajando. Entre la gente del campo y los camioneros que viajan, muchos eran devotos de la Difunta Correa. A mi papá le gustó mucho la historia y para él, siempre ella lo acompañaba en el camino. Él le pedía siempre llegar bien a destino", recordó sobre el origen de la devoción de su papá, quien cuando era niña prometió llevarla al santuario y nunca pudo hacerlo por su temprano fallecimiento. Ella misma se acercó al lugar años más tarde: "Cuando fui a San Juan a visitar a mi hermana, cumplí la promesa que le había hecho a mi papá hace muchos años de volver".
María Feliciana Difunta Orellana lleva su nombre con la frente en alto en Lomas de Zamora, donde vive desde que su padre dejó de viajar. El amor de su papá y su acercamiento a la Difunta Correa fueron más fuertes que las burlas, los cuestionamientos y todos los problemas que enfrentó en su vida. Al día de hoy, hasta se lo toma con humor. "Es la gente la que tiene problema con eso, yo ya no. Le tomé cariño, hoy en día lo siento como un orgullo el nombre porque digo que es muy original y nadie lo tiene. A mis hijos y mis hermanos les digo que soy única, ja", concluyó.




