Comouna de las acciones para concientizar sobre la importancia de lo que se come enel Día Mundial de la Alimentación, que se celebró el 16 de octubre, laFundación Interamericana del Corazón Argentina (FICa) emprendió unainvestigación sobre el contenido de las gaseosas, aguas saborizadas y otrasbebidas, concluyendo que éstas tienen un porcentaje de casi el doble del azúcarnecesaria en la ingesta diaria.
Lainvestigación se realizó sobre 184 bebidas azucaradas de diferente marca yorigen, de las que se comprobó que, en el caso de las gaseosas, una botellitade 600 mililitros aporta un promedio de 65 gramos de azúcar, lo que equivaldríaa 13 cucharaditas.
Endicho relevamiento realizado en 2013, FIC Argentina demostró que si bien lasgaseosas están en el punto máximo de la lista de bebidas con más azúcaragregada con 21,9 gramos por cada 200 mililitros (un vaso), otras bebidas noson excluidas de esta lista de alimentos con demasiada azúcar agregada. Es asíque las bebidas deportivas contienen 12 gramos en promedio y las aguassaborizadas, a pesar de estar ubicadas en el último escalón, presentan un elevadonivel de azúcar agregado 9,6 gramos por vaso.
Frentea estos datos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que elconsumo de azúcar diario debería representar menos del 10 por ciento de laenergía total consumida en un día por una persona, lo que equivaldría a unos 50gramos de azúcar, 10 cucharadas, en una dieta de 2000 Kilocalorías en promedio.
Eneste sentido, la recomendación en este caso es para la cantidad de azúcaragregada o libre, es decir, aquella que se añade a los alimentos y bebidasdurante su preparación, quedando excluidas de esta categorización los alimentosque ya de por sí poseen azúcares como es el caso de las frutas y/o vegetales.
Elconsumo excesivo y reiterado, tanto de bebidas de este estilo como de alimentoscon alto contenido de azúcar añadido podría impactar negativamente en la salud,ya que se trata de substancias que aportan "calorías vacías, es decir, que danuna sensación de saciedad a quien las consume pero que no aporta ningúnnutriente, reduciendo el consumo de otros alimentos y bebidas con mayorcontenido de nutrientes, como jugos naturales y verduras, que deberían estarpresentes en la dieta regular.
Nosólo tiene que ver con una dieta adecuada en cuanto a los nutrientes, sino queel consumo prolongado de este tipo de bebidas, sumado a malos hábitosalimenticios, puede incrementar el riesgo de sufrir enfermedades notransmisibles como es el caso de la diabetes o enfermedades cardiovasculares.
"Lasgaseosas son alimentos de bajo valor nutricional, que aportan enormes einnecesarias cantidades de azúcar a la dieta. Argentina está entre los primerospuestos de consumo de gaseosas en el mundo, situación que contribuye a empeorarla creciente epidemia de obesidad en niños y adultos que se observa en nuestropaís, amplióLorena Allemandi,directora del área de políticas de alimentación saludable de FIC Argentina. "Enlínea con lo que propone el plan recientemente aprobado por todos los países enla Asamblea de la Organización Panamericana de la Salud, es necesario promoverpolíticas públicas que reduzcan el consumo de bebidas azucaradas y otrasfuentes de azúcar agregada, y garanticen el acceso al agua potable y gratuita,para reducir el dramático impacto que el azúcar genera en los índices deobesidad, diabetes y enfermedades del corazón sentenció la especialista.
Desdela OPS se aprobó recientemente un plan de Acción para la Prevención de laObesidad en la Niñez y Adolescencia, que intenta concientizar y ayudar a losjóvenes mediante un conjunto de políticas públicas basadas en la buenaalimentación ya que, según laEncuesta de Factores de Riesgo (2013), en Argentina el57,9 por cientode lapoblación adulta tiene exceso de peso; siendo que en los últimos años elsobrepeso y la obesidad aumentaron considerablemente en toda la población sobretodo en los niveles de mayor vulnerabilidad económica.






