En la localidad de Diamante, en Entre Rios, se abrió una enorme grieta que se extiende más de 130 metros de ancho y entre 30 y 40 de profundidad. El municipio quedó en riesgo y su intendente Lenico Aranda pidió a la población evacuar porque "corren riesgo de vida".
"Estamos muy preocupados por lo que no se ve. La situación es dramática. La falla llegará hasta a una cuadra y media de la municipalidad", expresó el jefe comunal. En el barrio, que es llamado Cristo Pescador, ya fueron desalojadas 40 casas aproximadamente.
"Lo más cerca en desprendimientos de barrancas y deslizamientos fue en la década del 70, cuando por razones similares desapareció todo lo que era la zona ribereña y costera de Diamante, llevándose edificios emblemáticos para los vecinos, como la escuela-hogar, el casino, la Prefectura, hoteles, el Club de Pescadores y una planta de aceite. Esto ya lo vivimos", lamentó el intendente.







