El 30 de diciembre de 2004 una bengala encendida en el marco de un recital de rock provocaba una de las mayores tragedias argentinas. Más de 194 personas principalmente jóvenes- fallecieron y unas 1400 fueron heridas de gravedad en el marco de un concierto de Callejeros en el boliche República de Cromañón, ubicado en Bartolomé Mitre 3070.
El fuego alcanzó a la media sombra que recubría el techo del local, que además de quedar cubierto en llamas fue contaminado con humo toxico de los paneles acústicos de poliuretano que recubrían la sala. La puerta de emergencia estaba cerrada con candado, lo que acrecentó la tragedia.
A 15 años de los sucesos, sólo uno de los condenados sigue en prisión y no por esta causa-, siendo que el local fue devuelto a su propietario sin que las familias pudieran rescatar las pertenencias de las víctimas. El mismo ya permanece limpio y vacío, todo lo que quedaba allí dentro fue retirado en volquetes hace aproximadamente un año- y no se sabe su destino.
La investigación dio con múltiples irregularidades dentro del local, que no sólo implicaban a los empresarios responsables del espacio sino también a funcionarios del Gobierno de la Ciudad. En 2016, la Corte Suprema de Justicia dejó finalmente firme las condenas por estrago culposo seguido de muerte, cohecho e incumplimeto de los deberes de funcionario público. Fueron detenidos todos los imputados.
No obstante, en 2017, la mayoría de los músicos obtuvieron al libertad condicional. El guitarrista Elio Delgado, el bajista Christian Torrejón y el saxofonista Juan Alberto Carbone condenados a 5 años de cárcel-, Maximiliano Djerfy condenado a tres- fueron liberados. El líder de la banda, Patricio Fontanet, fue liberado un año más tarde tras cumplir la mitad de la pena impuesta, que eran siete años.
El escenógrafo Daniel Cardell y el manager, Diego Argañaraz también recuperaron la libertad. El único que continúa en prisión, pero por el femicidio de su entonces pareja Wanda Taddei, es el baterista Eduardo Vásquez.
También fue detenido por los hechos el gerenciador del lugar, Omar Chabán, fue detenido junto a Raúl Villarreal, quien era su mano derecha. El primero de ellos falleció en prisión a causa de un linfoma de Hodgink en medio de una pena de 10 años y 9 meses. Su compañero salió en libertad en 2017 tras cumplir seis años de prisión.
Finalmente, fueron condenados la ex subsecretaria de Gestión y Control Comunal Fabiana Fizbin, excarcelada en 2016 con una pena de 4 años, y Ana María Fernández, quien salió en 2014 tras 2 años y 6 meses de prisión. En 2017 quedó libre el ex subcomisario Carlos Díaz, condenado a ocho años. Tras cuatro años y medio de cárcel, también permanece en libertad condicional el dueño del predio, Rafael Levy.






