Preocupación

Las dos hipótesis que investigan sobre el hackeo a la Policía Federal

Especialistas en tecnología advierten que es muy difícil dar de baja lo publicado en la "deep web".
miércoles, 14 de agosto de 2019 · 07:32

El ataque informático producido bajo el alias de @lagorraleaks todavía preocupa a las fuerzas de seguridad y al mismo Ministerio. A más de un día de la filtración de información, los especialistas aseguran que es muy difícil dar de baja los archivos divulgados aunque desde la Policía Federal Argentina aseguran que "la base de datos de la PFA no está comprometida, sino que los archivos que fueron divulgados se encontraban en la nube, subidos por dependencias periféricas, conformando un reservorio [sic] de archivos".

Mientras tanto, buscan los motivos y personas que realizaron este ataque. "Las hipótesis son dos: una venganza por la detención de los dos hackers que se habían infiltrado en la cuenta oficial de la ministra Bullrich y de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), hechos ocurridos en enero de 2017. La otra pista que analizamos es que @lagorraleaks sea un funcionario policial infiel", afirmó una alta fuente oficial a La Nación.

De acuerdo a lo analizado, el hacker logró sustraer la información y archivos a través de un “robo hormiga”. Entró en varias computadoras de personal policial haciendo “phishing”, que le da acceso a los nombres de usuario y contraseña a través de un correo electrónico que simulaba ser un mensaje de seguridad informática.

"No entraron en el sistema informático de la PFA. El hacker robó los archivos después de ingresar en computadoras de policías de distintas dependencias como la Superintendencia de Drogas Peligrosas y la de Bienestar", añadieron.

La cuenta ya fue dada de baja aunque no hay garantías de que la información pueda ser retirada de la “deep web” ya que al encontrarse en un segmento de Internet no indexado por los motores de búsqueda convencionales, requiere que sea quien los creó el que los retire y, aun teniendo orden de la Justicia, sería necesario una persona que pueda ejecutar la acción.

En las filtraciones del lunes, el hacker habría obtenido 700 GB de información reservada, entre la que se destacan las asignaciones de agentes encubiertos en investigaciones de narcotráfico, escuchas telefónicas, datos personales y de legajo de cientos de miles de oficiales -incluido el jefe de la fuerza, comisario general Néstor Roncaglia-, ubicación de retenes y puestos de control móviles. Incluso, nombres de oficiales en jefe denunciados por violencia de género y por acoso a personal subalterno que, pese a eso, fueron postulados para un ascenso.

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