El contagio de la enfermedad coronavirus preocupa a la comunidad sanitaria de todo el mundo. A pesar de que en América latina todavía no se registraron casos, Argentina implementó un protocolo en caso de emergencia para evitar el contagio. El mismo fue remitido a todos los hospitales y clínicas del país.
Llevando calma a la comunidad, el ministro de Salud, Ginés González García consideró que el riesgo de que haya casos en el país es hoy lejano, aunque existen instructivos para tratar los casos sospechosos y descartarlos con seguridad.
Tenemos en alerta máxima todo el sistema de Sanidad de Fronteras, para que, ante cualquier síndrome febril compatible con algún síntoma (del coronavirus), aunque sea inespecífico, el paciente sea inmediatamente derivado, explicó el titular de la cartera sanitaria, a la par que aseguró que el hospital de Ezeiza cercano al aeropuerto internacional- está preparado para reaccionar ante cualquier infección respiratoria de esta índole.
Los pasos a seguir son claros y comunes para cualquier entidad de salud. El protocolo establece la obligatoriedad de aislar al paciente y extremar las medidas de protección para los profesionales que trabajan con el caso. Además, aseguran que debe haber una separación de al menos un metro entre el paciente con síntomas compatibles y cualquier otra persona.
La situación se evita por ejemplo aplicando medidas de protección más severas entre el personal de la salud, que deberá usar guantes, barbijos, camisolines, máscaras o lentes que protejan el árbol respiratorio, explicaron los especialistas que ya se encuentran al tanto de las medidas.
Cabe destacar que ayer por la tarde se puso en funcionamiento por primera vez el protocolo con una mujer de 50 años que llegó a un centro médico con fiebre, tos, dificultad para respirar, decaimiento, dolor de cabeza y neumonía, síntomas similares al coronavirus.
Tras realizarle estudios de urgencia determinaron que tenía neumonitis con obstrucción respiratoria y no coronavirus.






