En pos de evitar estafas al Estado con cobros de haberes de jubilados y pensionados fallecidos, Anses implementó hace ya tiempo el trámite de fe de vida o supervivencia, mediante el cual el beneficiario debe realizar una acción para demostrar que sigue vivo.
Basta con una compra con la tarjeta asociada a la cuenta, el registro de la huella digital en entidades oficiales, el cobro por ventanilla o bien a través de una Terminal de Autoconsulta de Anses con un chequeo biométrico para demostrar esta supervivencia.
El trámite tiene diferente periodicidad dependiendo del banco en el que se cobre la jubilación o pensión pero todos los casos requieren la salida de un adulto mayor a la calle. Es por ello que desde Anses, con el apoyo de los bancos, decidieron suspender este control hasta que pase la pandemia del coronavirus. La decisión se tomó el 1 de marzo y vencía en estos días. Finalmente decidieron que se extienda durante mayo y junio.
De este modo, por el momento no será necesario que los beneficiarios se acerquen al banco, pudiendo ir a cobrar los apoderados. En este sentido, desde Anses aseguraron que los haberes permanecerán en las cuentas de los titulares y serán depositados en tiempo y forma.
La medida, publicada en el Boletín Oficial, beneficia a 5,2 millones de jubilados y 1,6 millones de pensionados del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Busca garantizarles el cobro de las prestaciones puestas al pago durante los meses de mayo y junio de 2020" aunque aseguran que los bancos "conservan la responsabilidad de rendir como impagos, en el marco de las operatorias vigentes, los fondos correspondientes luego del fallecimiento del titular del beneficio" siempre que la Anses sea notificada del deceso.






