Para determinar cómo afectan todos estos cambios en las personas el Observatorio de Psicología Social Aplicada (OPSA), de la Facultad de Psicología de la UBA , hizo un análisis comparativo de dos encuestas realizadas en dos momentos diferentes de la cuarentena relacionadas con la salud mental. La primera de ellas se efectuó en la primera etapa, a los 11 días de comenzar con el aislamiento, mientras que la segunda se realizó recientemente a los 55 días de cuarentena.
Los datos resultantes de esta comparación fueron preocupantes para los especialistas de salud. En poco más de un mes se duplicaron los trastornos psicológicos, a la par que subió el consumo de alcohol y la automedicación. Además, se agudizó tanto el insomnio como el hecho de dormir en exceso.
Casi el 70% de los encuestados reconocieron que todo el tema de la pandemia y del encierro preventivo les produce algún tipo de malestar psicológico, siendo que sólo el 31,58% aseguró que la cuarentena no tuvo efecto en su persona. Es justamente para contrarrestar este estado emocional negativo que aumenta, según el estudio realizado por la casa de altos estudios, la toma de medicación.
En este sentido, los especialistas relevaron que entre uno y otro periodo de encuestas, la medicación sin prescripción médica pasó del 10,53% al 13,54%, el consumo de alcohol del 8,1% al 11,51%, la consulta psicológica creció del 4,79% al 7,83% y la conversación con confidentes amigos pasó 37,06% al 42,07%.
En este sentido, los especialistas reconocen que el aumento de la medicación no solo tiene que ver con el estado emocional variable de las personas, que pasan de la ansiedad a los nervios, del ánimo a la relajación, sino también con el cambio de las conductas de sueño.
Alrededor del 75% de los participantes del estudio reconocieron que tienen alteraciones del sueño, uno de los síntomas más frecuentes tanto en los trastornos de ansiedad como en la depresión, según lo consignado en el estudio.
Dentro de las alteraciones del sueño producidas por la falta de actividad física y la poca exposición a la luz solar- se encuentra tanto el dormir demasiado (más frecuente en la primera etapa) y el insomnio (predominante en la segunda encuesta). En este sentido, los especialistas evalúan que dormir más de lo habitual es considerado un síntoma depresivo atípico que suele acompañarse de falta de interés por el mundo externo y baja autoestima".
El insomnio, por el contrario, es la típica alteración del sueño en los trastornos depresivos y también puede estar asociado a preocupaciones acerca de la repercusión financiera, el desorden en los horarios, la dieta, siestas e innumerables factores alterados por este cambio en los hábitos y rutinas de las personas.
Este estudio muestra que los síntomas psicológicos clínicos se incrementan significativamente de acuerdo a la duración de la cuarentena. La muestra de los 55 días presenta más del doble de síntomas que la muestra de los 11 días. El impacto psicológico de la cuarentena requiere intervenciones que abarquen toda la población afectada por la cuarentena y la pandemia" concluyen en el estudio y añaden que se detecta un incremento también significativo de la cantidad de personas en riesgo de padecer un trastorno mental.






