Esta semana el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) dio a conocer los índices de abril relacionados con la canasta básica alimentaria y total. Las mismas subieron el 3,1 y el 1,4% correspondientemente durante abril del 2020, acumulando un total de 51,1% y 44,4% interanual.
De esta manera, una familia conformada por dos adultos y dos hijos menores de edad necesitó un total de $45.593,98 para no caer debajo de la línea de la pobreza, y $ 17.895,63 para no caer en la indigencia.
Cabe recordar que este índice de la Canasta Alimentaria mide la evolución de los precios de productos alimenticios necesarios para la subsistencia, marcando el umbral de lo que se considera pobreza e indigencia al no poder acceder a estos insumos básicos. Este índice ya acumula un incremento del 14,8% en el primer cuatrimestre del año.
Por otro lado, la Canasta Total, que incluye además de los alimentos y bebidas la indumentaria y el pago de servicios, creció un 9,3 % entre enero y abril, un índice menor al proyectado ya que las tarifas de los servicios públicos se encuentran congeladas desde principio de año.
De acuerdo a las últimas mediciones del sector, en el segundo trimestre de 2019 un 35,5% de los habitantes estaban por debajo de esta línea de pobreza, un 3,5% más de lo registrado a fines del 2018. En sintonía, el nivel de indigencia medido entre julio y diciembre del año pasado fue de 8%, con un incremento de 1,3% con relación al 2018.






