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Etiquetado frontal de alimentos: las claves de una iniciativa que toma fuerza

No pudo ser tratada en Diputados pero podría ser una próxima realidad. La ley de Etiquetados busca mostrar con claridad qué ingredientes contienen los alimentos

La iniciativa de etiquetado frontal de alimentos no pudo transformarse en ley este año. El proyecto que ya contaba con media sanción del Senado no fue tratado en Diputados tras la negativa de la oposición, que no permitió que el oficialismo obtenga el quórum necesario para el debate.

Sin embargo, tarde o temprano se volverá a discutir. El desafío encuentra en la urgencia una necesidad: la ley busca advertir sobre los excesos de azúcares, sodio, grasas saturadas, grasas totales y calorías en los productos, mediante octógonos negros impresos en el envase de los alimentos.

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El principal objetivo de la ley es advertir a los consumidores sobre los componentes nutricionales de cada producto, a partir de información clara, oportunidad y veraz. “La idea es que los consumidores sean conscientes de lo que están comprando: hoy en día, para buscar los ingredientes en los paquetes es muy difícil e inentendible”, explicó la nutricionista Agustina Arce, que detalló: “No todos pueden interpretar la tabla nutricional. Entonces, con el etiquetado frontal se podría identificar de manera fácil, rápida y práctica cuáles son aquellos alimentos que son altos en azúcar, en sodio y en colesterol”.

La Ley de Etiquetado Frontal de Alimentos también incluye la prohibición de publicidad de bebidas analcohólicas envasadas (aquellas que no superan un grado alcohólico de 1.2%, como las bebidas refrescantes) y que contengan sello de advertencia. Otros de los alcances de la iniciativa radican en la prohibición de incluir a personajes infantiles, animados o celebridades como así también la participación en concursos, eventos deportivos o culturales.

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La nutricionista Agustina Arcel (M.N. 10.774) se encuentra en Instagram como @nutri.agus y @naturalysaludable_

La nutricionista Agustina Arcel (M.N. 10.774) se encuentra en Instagram como @nutri.agus y @naturalysaludable_

“La gente, conociendo y sabiendo qué ingredientes contiene lo que come, se va a volver un consumidor empoderado y va a saber reconocer qué productos son o no saludables realmente. Es por ese motivo que se oponen las grandes industrias”, concluyó Agustina Arce, nutricionista de Monte Grande, a El Diario Sur.

Una ley a favor de la buena nutrición

Los expertos estiman que con una Ley de Etiquetado frontal muchos problemas relacionados con la mala nutrición de la sociedad podrían corregirse. “Nuestro país tiene unos índices de sobrepeso y obesidad altísimos”, explicó Agustina Arce, que enumeró otras patologías que se desarrollan al no saber con qué se alimentan: “También son malos los números de otras enfermedades crónicas no transmisibles, como lo es la hipertensión arterial, la diabetes tipo 2, síndromes metabólicos, alteraciones en el perfil lipídico como colesterol alto, triglicéridos altos y colesterol HDL bajo”.

Cómo serán los octógonos (1).jpg

Por qué se oponen las grandes marcas

Muchas veces se ha escuchado que varios sectores de la industria alimenticia se oponen a rotular los productos que ellos mismos venden. Para la nutricionista Agustina Arce, este fenómeno tiene tres motivos. “A las grandes marcas no les conviene la Ley de Etiquetado tres factores: primero, muchos productos que creemos saludables, como puede ser un pan lactal integral, contienen azúcares a pesar de parecer lo contrario por su packaging”, comentó la Licenciada por la Universidad ISALUD, que siguió: “Segundo, porque sin la reglamentación pueden utilizar materia prima económica: siguiendo con el ejemplo del pan lactal, en vez de endulzarlo con azúcar, muchas veces utilizan jarabe de glucosa o jarabe de maíz de alta fructosa, que son productos que se obtienen de una azúcar procesada. La Ley de Etiquetado Frontal obligaría a las industrias a manejar materia prima de mejor calidad y, por ende, el precio del producto aumentaría un montón. Por otro lado, las marcas le agregan conservantes y aditivos, entre otros ingredientes químicos que no son compatibles con nuestro organismo, para que el producto tenga una vida útil larga”.

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