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Madres de la región que pasaron del dolor de perder a un hijo a ser abanderadas de causas nobles

Son madres que vivieron momentos sumamente dolorosos y los transformaron para luchar por justicia, inclusión, derechos y nuevas oportunidades.

Como cada tercer domingo de octubre en Argentina se conmemora el Día de las Madres y cientos de familias se reúnen a celebrar compartiendo una comida, realizando un paseo y llevando diversos regalos para mamá. También hay quienes ya no la tienen y la recuerdan con alegría y amor.

Pero este día, en el que para muchos es de felicidad, otras personas lo viven como un constante recuerdo de la lucha que llevan adelante. Es el caso de Isabel Vázquez, Norma Nahuelcura, Andrea Gutiérrez, Johanna Piferrer y Vanina Catala Ortmann, cuyas maternidades se vieron signadas por la pérdida, la enfermedad, la angustia y el miedo. Sin embargo, lograron convertir todas esas dificultades en motores de lucha para seguir adelante y ser de ayuda para otras familias.

En el caso de Isabel, en los años 90 abrió un comedor infantil en Villa Lamadrid, Lomas de Zamora, donde empezó a tener contacto con muchas madres cuyos hijos eran víctimas del paco. Así nació “Madres contra el paco”, una organización para ayudar a los jóvenes a salir del consumo. La labor solidaria de Isabel estuvo marcada por la tragedia, ya que los vendedores de drogas del barrio le cobraron con la vida de su hijo.

Johanna Piferrer también sufrió la pérdida de su hijo Ciro en el 2014. Estaba cursando la semana 33 de su embarazo cuando sintió que algo no iba del todo bien y le informaron que el corazón de su hijo había dejado de latir. A partir de allí vivió los momentos más terribles de su vida, según relató, la obligaron a parir a su hijo fallecido y luego de eso la llevaron a la sala de maternidad, sola pero rodeada de madres con sus bebés.

A pesar del duelo, la joven alzó una bandera de lucha para todas las mujeres que pasaron por la misma situación, cientos de mujeres que, aseguró, conoció cuando empezó a poner en palabras todo lo que había vivido. “Éramos muchas, y empezamos una red de contención y de lucha colectiva”. De esa lucha surgió el proyecto de ley “Johanna”, que propone un protocolo ante la muerte perinatal.

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Andrea Gutiérrez es oriunda Lincoln, provincia de Buenos Aires. A los 19 años fue madre de Eliana, quien padece un daño cerebral. Por falta de diagnóstico se enteró de esto cuando su hija ya tenía un año, en ese momento le habían pronosticado que la vida de Eliana sería breve, por lo cual Andrea decidió “ponerla en una cajita de cristal” y generó una simbiosis con su hija que empezó a borrarla como ser individual, recordó.

Con la llegada de sus otros dos hijos, David y Mayra, la situación se volvió más difícil, porque Andrea le dedicaba la mayor parte del tiempo a su hija mayor. Entre consultas médicas, la mujer llegó al doctor Mario Socolinsky, quien le recomendó que Eliana debía ser internada. “El doctor me dijo ´ella necesita un lugar donde la puedan cuidar y tus hijos necesitan una mamá´, fue chocante, pero después dije ´sí tiene razón´”.

Cada una de estas historias, conmovedoras y dolorosas, son ejemplos de lo que una madre es capaz de hacer no sólo por sus hijos, sino por todos los hijos que están y los que van a venir. También por otras madres que transitan situaciones similares y no saben a quién recurrir.

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Isabel y Alicia crearon la organización

Isabel y Alicia crearon la organización "Madres contra el paco" en Lomas de Zamora.

Lucha contra el paco: “En cada pibe lo veo a él”

En 1987 Isabel Vázquez y Alicia Romero abrieron un comedor en Ingeniero Budge, Lomas de Zamora, donde se encontraron con la problemática que había empezado a apoderarse de muchos jóvenes: el consumo de paco. A partir de allí surgió “Madres contra el paco”, una organización para asistir a los niños y jóvenes en consumo y para intentar desarmar los lugares de venta.

En febrero de 2009, Isabel viajó junto a 200 jóvenes a Villa Gesell para trabajar, lo que los ayudaba a alejarse de las drogas. Durante ese viaje su hijo fue asesinado en la esquina de su casa, ella presume que por los vendedores. “No le deseo a nadie lo que yo pasé. Uno espera morirse antes que muera un hijo. No fui la misma después de eso, un pedacito de mi corazón está cerrado”, relató Isabel.

No obstante, su lucha no se detuvo después de tamaña pérdida, al contrario, según contó eso la motivó a trabajar más intensamente para atravesar el duelo. “Lo que a mí me hace bien es ayudar a cada pibe, porque en cada pibe lo veo a él”, señaló. “Nuestra lucha es decir que son todos nuestros hijos, son de todos nosotros”.

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Andrea tomó la difícil decisión de que su hija Eliana residiera en el Cottolengo Don Orione.

Andrea tomó la difícil decisión de que su hija Eliana residiera en el Cottolengo Don Orione.

"Dejás de ser mamá para volverte enfermera”

Eliana Herrera tiene 35 años, padece una malformación cerebral y desde los 12 vive en el Cottolengo Don Orione de Almirante Brown. Su mamá, Andrea Gutiérrez, contó el primer pronóstico era que su hija no viviría mucho tiempo. “Nos volvimos una, la puse en una cajita de cristal y toda mi vida pasaba por ella. Dejé de existir”, recordó la mujer.

Luego llegaron David y Mayra, los hermanos de Eliana, quien debía ser atendida las 24 horas por su situación. “Llegué al doctor Socolinsky, que me dijo que mis hijos necesitaban una mamá y Eliana especialistas, me chocó pero después entendí que era cierto. Dejás de ser mamá para volverte enfermera, llega un punto donde no sabés si la cuidás por amor o por obligación. Es horrible”, narró.

Ante esto tomó la difícil de decisión de llevar a Eliana al Cottolengo, lo que causó que Andrea fuera juzgada por mucha gente. “Me decían que por qué no la cuidaba. Los primeros años fueron muy difíciles, pero ella logró sentirse útil, porque ahí le permitieron ser, y se siente parte. Yo la hubiera sobreprotegido siempre. Nos vemos varias veces por semana, y vivimos momentos de calidad. Ella es muy feliz”.

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La muerte de su hijo Ciro impulsó a Johanna a crear un proyecto de ley.

La muerte de su hijo Ciro impulsó a Johanna a crear un proyecto de ley.

Del dolor a la lucha por una ley ante la muerte perinatal

En 2014 Johanna Piferrer vivió la peor situación que podría afrontar una madre, su hijo Ciro murió en su vientre y debió parirlo fallecido. Tras eso todo fue caótico, porque lejos de ampararla ante su pérdida, la llevaron a la sala de maternidad donde otras madres descansaban con sus hijos.

“Pude darme cuenta de que no era la única cuando pude hablar y contar lo que me había sucedido. El relato se repetía en muchas mujeres de ahora y de hace 40 años atrás”, contó Johanna, quien frente a esto impulsó un proyecto de ley para establecer un protocolo de acción frente a la muerte perinatal y generó un espacio de contención para mujeres en la misma situación.

“No tenemos la culpa. En ese momento, con las herramientas que tuvimos, hicimos lo que pudimos y eso estuvo bien. Sé que es difícil y complejo, pero no están solas, hay otras luchando para que respeten nuestros derechos y la delos bebes sin vida. Podemos reconstruir nuestras vidas, sé que es un hecho que nos va a acompañar por el resto de nuestras vidas, pero podemos volver a sonreír”, transmitió.

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Norma asegura que no descansará hasta saber qué pasó con Tehuel.

Norma asegura que no descansará hasta saber qué pasó con Tehuel.

Norma, Tehuel y la búsqueda incansable de Justicia

En marzo de 2021 el país se conmocionó por la noticia de la desaparición de Tehuel de la Torre, un joven trans de San Vicente. Luego de más de un año de búsqueda su madre, Norma Nahuelcura, no baja los brazos: “Es difícil pero hay que seguir luchando y que no haya un Tehuel más”, afirmó.

La mujer relató que se sorprendió de la difusión que tuvo el caso de su hijo lo que, advirtió, colaboró para que no pierda vigencia su búsqueda. No obstante, señaló que son muchas mujeres las que pasan por la misma situación. “Luchen, como hago yo. Tuve muchas posibilidades, pero luchen, no se queden en la casa sin luchar. Sigan que hay mujeres que las van a ayudar”, aconsejó.

Entre el 8 y el 10 de este mes, Norma participó del Encuentro Plurinacional de Mujeres que se realizó en San Luis. “Estando allá me encontré con otras mamás que han pasado situaciones difíciles con sus hijos. Lo mismo que siento yo lo sienten ellas y cada día se levantan para seguir luchando”, contó la mujer. “Voy a seguir luchando porque Tehuel aparezca y seguiré acompañando a madres que están pasando lo mismo que yo”, aseguró.

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Luego de perder a un bebé, Vanina se enteró de que esperaba trigemelas.

Luego de perder a un bebé, Vanina se enteró de que esperaba trigemelas.

Las trigemelas arcoiris, una luz de esperanza para toda la región

En 2019 Vanina Carala y Leonel Chainski, de Temperley, recibieron la noticia de que esperaban un bebé, el hijo que buscaban desde hacía algún tiempo. Pero semanas después de enterarse de la noticia, Vanina sufrió un aborto espontáneo. “La pasé muy mal, siempre soñé con ser mama y mi miedo era no poder ser madre. La pérdida fue dura, sobre todo los dolores. Te queda un sabor amargo”, relató.

Tiempo después, mientras estaban de vacaciones en Europa, Vanina se enteró de que estaba nuevamente embarazada. “Me enteré que estaba embarazada de trigemelas y el miedo era por tres bebes, porque era un embarazo de alto riesgo y con lo que me había pasado yo estaba con mucho miedo”, recordó la joven.

Vanina contó que no veía la hora de volver, porque temía pasar por una situación similar. Afortunadamente esto no sucedió y el 25 de junio de 2020, en plena pandemia, nacieron sus tres hijas. “Fue una revolución al 100%. No es todo color de rosas, pero es lo más lindo que te puede pasar. Es un trabajo arduo, hay días en los que colapso como cualquier otra mamá pero las amo con todo mi corazón y no cambiaría nada de todo lo que nos pasó”.

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