Las clases virtuales y los trabajos remotos hicieron que la rutina de muchos pasase a ser más sedentaria que antes. Ante ese nuevo paradigma, hubo una explosión en las consultas y pacientes para kinesiólogos, traumatólogos y demás profesionales que se especializan en el cuidado del cuerpo y la postura.
Mala postura, sedentarismo y estrés: el cuerpo pasa factura por nuevos hábitos tras la pandemia
Por el auge del home office, la gente pasa cada vez más tiempo frente a las pantallas, lo que repercute especialmente en problemas posturales. Diagnóstico y recomendaciones de expertos.
“Como consecuencia del desarrollo tecnológico de las diferentes profesiones, durante y después de la pandemia pasamos muchas horas sentados tanto en el trabajo como en el tiempo de ocio, utilizando computadoras, celulares o viendo televisión. Todo eso generó una disminución en la movilidad general del cuerpo, lo que se tradujo en un aumento en la aparición de dolencias físicas”, comentó la kinesióloga Luisina Santin Traverso. Y agregó: “La actividad física no controlada por profesionales también produjo distintas patalogías relacionadas con la mala ejecución de ejercicios, tanto en repeticiones como en carga”.
Ante el nuevo comportamiento adoptado por la pandemia, el trabajo de los kinesiólogos se incrementó. “Además de por lo antes mencionados, muchas personas que se lesionaban y no querían atenderse en plena cuarentena por miedo al contagio, además de las instituciones que estuvieron cerradas, muchos turnos se acumularon hasta hoy”, contó la kinesióloga a El Diario Sur, y detalló que también hubo un incremento de las consultas “por las secuelas que conllevó el propio virus del covid para aquellas personas que lo padecieron”.
Para su colega Pamela Barreña, “el home office potenció el sedentarismo y la falta de ergonomía laboral en la casa sumó a que aparezcan más dolencias físicas”. En ese sentido, la kinesióloga del Instituto Caminar de Monte Grande, detalló: “En nuestro ambiente, son patologías muy frecuentes las relacionadas con el raquis. Escuchando al paciente podemos diferenciar si son patologías realmente o es otra cosa que lo generó la pandemia”.
En ese punto, su colega Santin Traverso agregó: “Gracias a la vuelta de la presencialidad y de la apertura de distintos gimnasios y piletas, como así también instituciones de rehabilitación, un poco disminuyó ese estilo de vida”.
Problemas vinculados con el estrés
El encierro, la crisis sanitaria y la incertidumbre económica, entre otros factores, produjeron que el estrés se vuelva prácticamente una normalidad. Aquella inestabilidad mental, en muchos casos, se trasladó a malestares físicos. Tal como contó la kinesióloga Pamela Barreña, “el cuerpo expresa lo que la mente calla”, ya que “la columna cervical es el centro de las emociones y muchas veces escuchando al paciente podemos saber el origen de ese problema”. En ese sentido, Santín Traverso sumó: “La falta de actividad social y recreativa nos llevan a distintos estados de ánimo según la personalidad de cada individuo, lo que a veces se manifiesta en el cuerpo como dolencia psicosomática”.
Consejos para evitar el sedentarismo
Con el nuevo paradigma instaurado, es importante saber y conocer cómo lidiar con el modo de vida sedentario. “Se recomienda, durante la jornada de trabajo, la realización de pausas activas que consisten en una rutina corta de ejercicios básicos y funcionales de movilidad articular, estiramiento, fortalecimiento y relajación. Tienen una duración de entre 5 y 15 minutos y permiten recuperar energía y mejorar el desempeño en el trabajo, mientras contribuyen a disminuir fatiga laboral, las molestias posturales y a prevenir el estrés”, contó la kinesióloga Luisina Santin Traverso. Y detalló: “Esto es, por ejemplo, caminar por un minuto en el lugar que se pueda; elevar las rodillas como caminando en el lugar, mientras movemos alternadamente los brazos; estirar el cuello hacia ambos lados; y estirar los brazos. En cuanto a actividades, puede ser desde caminata, pilates, natación o ejercicio físico, según el gusto de cada persona”.
Para su colega Pamela Barreña, las pausas activas en los trabajos sedentarios son importantes en un aspecto en particular: “Hay que hacer hincapié en la ergonomía, que es un punto que está fallando mucho tanto en sus lugares laborales previo a la pandemia como en el nuevo home office, donde se puede observar que realizando una correcta higiene postural laboral, se previenen muchísimas patologías, disminuyendo el ausentismo laboral y mejorando el rendimiento del mismo, esto se puede observar en varios trabajos de investigación realizados”.

