Las fiestas de fin de año son un momento de felicidad para muchas personas que pueden juntarse con familias y amigos para pasar un buen momento. Sin embargo, también pueden convertirse en un dolor de cabeza.
La otra cara de las fiestas: la gente que sufre angustia y ansiedad ante el fin de año
La soledad o las dificultades para sobrellevar los lazos familiares ponen a mucha gente en una situación delicada a nivel de salud mental a fin de año.
Las personas que más sufren esta etapa son aquellos que no tienen con quien pasar estos días tan especiales o incluso para quienes no disfrutan de la compañía de otros por diferentes razones como sentirse incómodo con algunos familiares, padecer fobias a los grandes grupos, entre otras.
El Diario Sur dialogó con la psicóloga Andrea Subrini (M.P. 58.533) sobre las dificultades que ocasiona esta etapa del año y cómo sobrellevar de la mejor manera posible estos días, en el caso de padecerlos. “Esta es una época en la cual el ser humano pasa por una incertidumbre, angustia por lo que va a venir”, detalló Subrini. También manifestó que “la gente está más vulnerable, hiperirritable, belicosa, todo lo que no resolvieron durante el año lo quieren resolver ahora”.
“Hay diferentes variables que intervienen que hacen que esta etapa de balances genere ansiedad y depresión. La primera por el nuevo año, algo que está por venir y no sabemos que trae consigo, y lo segundo por lo que se frustraron en la época que termina”, señaló la profesional.
En este sentido, estos días son los que más consultas hay con psicólogos o psiquiatras a raíz de las consecuencias de la situación de ansiedad que genera la cercanía con el final del año. Esta situación de estrés muchas veces genera síntomas a nivel físico mientras que en otras directamente originan ataques de pánico, que hace que los médicos clínicos deriven a sus pacientes a profesionales de salud mental.
“Es un momento en el que subyacen las cuestiones del encuentro con el otro”, apuntó Andrea Subrini. Y agregó: “Hay que tener en cuenta cómo se modifican las propias conductas con la mirada del otro, qué puede implicar y que está en juego en nuestro interior”.
A ese respecto, la psicóloga relató cómo los conflictos familiares pueden causar estos padecimientos en las personas, cuando se tiene que pasar tiempo con grupos en los que no se sienten tan cómodos. “Cuando sucede esto, es necesario saber cuál es el problema a través de la terapia, porque la familia no se puede cambiar”, afirmó.
Una de las herramientas que la profesional indicó para poder sobrellevar este estrés de fin de año son las alternativas que ofrece la meditación. “El control mental puede ser efectivo y una ayuda importante para evaluar el estado del paciente, en qué etapa está. También ayudan las técnicas de relajación y los ejercicios de yoga, más allá de que sea necesaria una consulta psicológica en algunos casos”, concluyó Subrini.
“La pandemia originó una ruptura del lazo social”
La pandemia de coronavirus y el aislamiento social generaron importantes daños psicológicos en algunas personas, lo que también puede influir en su postura frente alas fiestas de fin de año. “Lo que más sucedió con la pandemia fue que no se socializó, el lazo social se quedó en una etapa de ostracismo”, detalló la psicóloga Andrea Subrini, en contacto con este medio.
“Es una etapa que originó diferentes trastornos. En chicos, por ejemplo, trajo como consecuencia que la edad cronológica no condiga con la etapa del desarrollo, hubo un retroceso en la parte madurativa”, señaló Subrini.“En el caso de los adultos hay que apuntar a una revinculación de los lazos familiares, aprender de vuelta a relacionarse con los demás ante la ruptura del lazo social”, continuó.



