Las autoridades también dispusieron un incremento específico de los valores máximos que pueden cobrar las compañías de telefonía celular en la modalidad prepaga. Esta actualización se suma a la que se realizó en enero pasado, que fue del 9,8% y alcanzó solamente a las empresas de internet, telefonía fija y televisión por cable y satelital que tengan menos de 100 mil clientes.
A partir de la factura correspondiente a mayo, las prestadoras de telefonía celular podrán aplicar el primero de los aumentos, para “cualquiera de sus planes en las modalidades pospagas y mixtas”, mientras que en julio podrán volver a incrementar sus precios otro 9,5%, alcanzando una suba acumulada de 19%.
Con los aumentos autorizados por el gobierno, los precios para la telefonía celular quedaron fijados en: $27,40 en mayo y $30 en julio para la recarga de 50 MB de datos móviles por día; $0,42 en mayo y $0,46 en julio para el segundo de voz; $5,50 en mayo y $6 en julio para mensajes de texto.
El Gobierno remarcó que cualquier incremento sobre los precios minoristas que hubiese sido aplicado por las compañías y “que supere los valores expresamente autorizados”, deberá ser reintegrado a sus usuarios en la próxima factura a emitir.
Por su parte, el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) advirtió que cualquier cambio que las empresas “eventualmente realicen sobre sus planes, precios y condiciones comerciales con arreglo a las autorizaciones de incrementos aprobadas en la presente Resolución, deberán ser comunicadas”.

