Nacionales | licencia | personas | paternidad

Licencias por paternidad y maternidad: la apuesta del Gobierno para reducir la brecha de género

El objetivo es extender los días de licencias para padres y madres que tienen un hijo. Se estima que de ese modo las empresas contratarían a más mujeres. Más de 8 millones de personas serían beneficiadas.

El pasado lunes, en un acto encabezado por el presidente Alberto Fernández desde la Casa Rosada, el Gobierno presentó el proyecto de ley “Cuidar en Igualdad”, con el que busca ampliar la licencia para personas gestantes y no gestantes, crear una licencia por adopción y una asignación por maternidad a monotributistas. Según la propuesta, más de 8 millones de personas serían beneficiadas con la aprobación de esta ampliación de licencias.

De acuerdo a la iniciativa, la licencia por maternidad se ampliará de 90 días a 126 días y la licencia por paternidad se ampliará de 2 días a 90 días. La propuesta impulsada por el presidente modificaría y crearía normas sobre licencias laborales vinculadas a los cuidados.

Una de las instituciones pioneras en extender las licencias fue la Unión Trabajadores de Entidades Deportivas y Civiles (UTEDYC), un sindicato nacional que a través de distintos acuerdos de extensión de días de licencia “por paternidad y maternidad por adopción” busca promover una mayor equidad de género entre sus afiliados.

licencia paternidad.jpg

“En el gremio contamos con una licencia por paternidad, que en realidad la firmamos para el progenitor no gestante. Esa licencia oscila entre 15 y 30 días, según lo que cada institución acepte, y viene a reemplazar los escasos dos días que dan por ley”, contó Mariángeles Sotes, la secretaria general de la conducción nacional de UTEDYC. Y detalló el concepto de la licencia: “Le agregamos lo de ‘por maternidad por adopción’ para ampliar el abanico, para que independientemente de la constitución familiar el sexo pueda gozar de lo que se llama licencia por paternidad pero que puede ser también de una mujer”.

Otro de los ítems presentados por Alberto Fernández tiene que ver, justamente, con la creación de un registro de trabajadores y trabajadoras con el fin de facilitar la adaptación y la instrumentación de las jornadas laborales a las necesidades de cuidado tanto en el sector público como en el privado. En ese aspecto, se prevé crear una licencia de 2 a 12 días por año para quienes tengan que visitar al niño o adolescente que se pretende adoptar. En caso de concretarse la adopción, el proyecto busca una licencia de 90 días.

En UTEDYC, la propuesta surgió a partir de distintos trabajos vinculados sobre la brecha de género. “Es el conocido techo de cristal: la dificultad para ascender a cargos más jerárquicos dentro de las instituciones. También lo pensamos para fomentar las responsabilidades familiares compartidas. Esas dos cuestiones daban que, uno de los motivos por los cuales las instituciones empleadoras para determinados cargos optan por elegir a varones, tenían que ver con la maternidad”, contó Sotes a El Diario Sur. Y agregó: “Pensamos en esto como una herramienta de equidad: para que el que no gesta pueda acompañar los primeros días de su bebé y para trabajar conceptual y culturalmente la responsabilidad familiar compartida”.

Mariángeles Sotes.jpg

Así como el sindicato de los trabajadores de entidades deportivas y civiles tuvo que ampliar conceptualmente el nombre de la licencia, llamada “por paternidad y maternidad por adopción”, la propuesta presentada por el Gobierno también se adapta a los nuevos términos: el proyecto habla de “personas gestantes y no gestantes”.

Para la activista trans Agustina Grimaldi, oriunda de Monte Grande, “la palabra gestantes representa un cambio en el panorama de la sociedad”. Y agrega: “A todos los que estamos militando por causas de género nos gusta porque es un avance para que el mundo deje de ser tan obtuso y chato, para así poder incluir a una mayor cantidad de personas”.

La apertura conceptual del proyecto hace que el movimiento que representa Grimaldi también se sienta interpelado por la necesidad de aplicación. “De aprobarse, nosotras como parte del colectivo LGTBI, tendríamos la posibilidad de poder elegir la licencia sin cuestionarnos y tener el tiempo necesario para lo que es la adaptación, tan necesaria para los hijos como para los padres”, comentó la activista, que de todos modos sugirió: “Muchos papás adoptivos o papás varones tienen menos derechos. Lo considerable sería que de estos 90 o 126 días no haya que recurrir a ningún amparo. Un niño necesita un mínimo de 3 meses de acompañamientos para la adaptación”.

Agustina Grimaldi 1.jpeg

Por último, el proyecto del gobierno también prevé “la creación de una asignación para personas gestantes, personas no gestantes y por adopción” y se aclara que “el monto de la asignación consistirá en el pago mensual del Salario Mínimo Vital y Móvil”. También establece el mismo régimen para personas de casa particulares, personal temporario de trabajo agrario y para toda la Administración Pública Nacional.

Objetivo: reducir la brecha salarial de género

Los 90 días de licencia por maternidad y los 2 días de licencia por paternidad deja a las claras lo que la ley supone sobre la mujer: se sigue concentrando en ellas todo lo relativo al cuidado familiar. “Eso hace que en empresas o puestos que se requiere una afectación mayor, los empleadores presupongan que es mejor un hombre que una mujer”, explicó Sotes al respecto, e hizo referencia sobre cómo la ley podría mejorar el sueldo de las mujeres: “Muchos empleadores sacan provecho de determinadas situaciones y presuponen que la mujer es el segundo ingreso familiar y por eso tienden a pensar en un salario más bajo”.

El fin de la renuncia por presunción

En el proyecto presentado por el presidente Alberto Fernández también se incluyen los meses de licencia en el cálculo previsional como meses aportados y se elimina la renuncia por presunción. Según el escrito: “Si el personal gestante, no gestante y adoptante no se reincorpora a su empleo luego de vencidos los plazos de licencia y no comunica a su empleador dentro de las 48 horas anteriores a su fin que se acoge a los plazos de excedencia, el empleador deberá cursar intimación y ya no podrá asumir que la persona renunció”. Para la activista Agustina Grimaldi, eso es una grata noticia: “De eliminarse la renuncia por presunción, las personas no gestantes dejarían de tener que andar justificando sus relaciones de paternidad y maternidad en los trabajos de relación de dependencia”.

licencia paternidad 1.jpg

Buena aceptación de las empresas

Una de parte no menos importante en la aplicación de la ley son las empresas. Aunque de aprobarse a nivel nacional estarían obligadas a respetarla, experiencias optativas como las de UTEDYC permiten prever que la propuesta del Gobierno tendrá buena aceptación. “Las entidades con las que los firmamos, al no estar en el convenio colectivo, no estaban obligadas a hacerlo y sin embargo se predispusieron muy bien a incorporar estos derechos que son muy importantes para todos”, comentó Mariángeles Sotes.

Violencia de género: la licencia no contemplada

Entre los distintos acuerdos que UTEDYC firmó en este último tiempo, se encuentra una licencia que todavía no fue contemplada por el Gobierno nacional: licencia por violencia de género. “La creamos porque detectamos que muchas de nuestras afiliadas sufrían episodios y que al no existir una, tenían que hacer uso de las licencias por enfermedad”, reveló Mariángeles Sotes. Y detalló: “El objetivo fue blanquear una situación y que no estaba contemplada para que las mujeres puedan ausentarse en el trabajo unos días cuando están atravesando situaciones críticas como estas”.

Dejá tu comentario