El Gobierno nacional llevará adelante esta semana tres audiencias públicas para definir de los nuevos precios, que estarán vigentes a partir del 1 de junio, del gas natural a boca de pozo, del costo estacional de generación eléctrica y la segmentación de tarifas, lo que le permitirá reducir el peso de los subsidios energéticos en las cuentas públicas.
El martes se abordará la quita de subsidios al gas, el miércoles a la distribución eléctrica y el jueves será la hora de debatir sobre cómo se hará la segmentación de los aumentos, quizás la audiencia más polémica de todas. Los aumentos serán diferentes según la categoría de ingresos. Para el 10% de hogares de mayores ingresos, las subas podrían ir del 200% al 400%, ya que deberían pagar el costo pleno del gas y la electricidad que consumen. El grueso de los clientes experimentará un incremento del 38% desde junio, al menos en la luz.
La suba del 38% se agregará al 20% de suba que ya vienen pagando desde marzo, lo que totalizará un 65% de aumento desde el mes próximo con relación al año pasado. Como entre enero y febrero no hubo aumentos, y desde marzo a mayo el incremento fue del 20%, la suba del 65% de los próximos 7 meses ayudaría a cerrar el promedio anual de 42,7% que el gobierno determinó como recomposición para la mayoría de los clientes.
Los usuarios de tarifa social tendrán un aumento del 6% en luz, mientras que no verán un incremento en gas, según fuentes oficiales.

