La vicepresidenta de la Nación, Cristina Kirchner, apareció en público por primera vez desde la renuncia del ex ministro de Economía Martín Guzmán y la asunción de Silvina Batakis. El discurso se dio en el marco de la inauguración del Cine Teatro Municipal de El Calafate, en Santa Cruz, donde también están la gobernadora Alicia Kirchner y el ministro de Educación de la Nación, Jaime Perczyk.
Entre sus declaraciones, Cristina acusó al saliente funcionario de haber cometido "un acto de desestabilización institucional" y también transmitió calma de forma irónica: "No voy a revolear a ningún ministro, quédense tranquilos".
"Es importante que en la Argentina dejemos de discutir a las personas. En este episodio que hemos vivido, donde el sábado nos enteramos de la intempestiva renuncia del ministro de Economía... Esto lo digo por Cristina Fernández de Kirchner, no se lo cargo por nadie, así como no permito que nadie hable por mí: creo que fue un inmenso acto irresponsabilidad política", arrancó su ataque.
Y remató: "Fue un acto de desestabilización institucional en cierta manera. Con el mundo como está, el país como está, el dólar como está, hacerlo enterar al Presidente de una renuncia por Twitter, nada más y nada menos que el ministro de Economía, no me parece bien".
"Me parece un gesto de inmensa ingratitud personal hacia el propio Presidente. No lo voy a negar, ni ocultar, porque no oculto nada, las diferencias que pueda tener con el Presidente en cuanto a políticas, funcionarios, pero este Presidente había bancado a ese ministro de Economía como a nadie. Enfrentándose incluso con sus propias fuerzas de la coalición", dijo la vicepresidente. Y agregó: "¿Se merecía realmente eso? No hago una distinción entre buenos funcionarios y malas personas. Creo que fue un inmenso gesto de ingratitud personal hacia el propio Presidente".

