El endeudamiento de los hogares volvió a convertirse en un tema de preocupación dentro del sistema financiero. Informes privados y especialistas coinciden en que creció la cantidad de familias que recurren a créditos para sostener gastos cotidianos y, al mismo tiempo, aumentó la morosidad en préstamos personales y tarjetas de crédito.
El endeudamiento familiar crece en Argentina y sube la mora en tarjetas y préstamos
Investigaciones y especialistas coinciden en que cada vez más hogares utilizan crédito para sostener el consumo. El aumento de la mora refleja dificultades para afrontar las cuotas.
Según datos de la consultora Quantum, la mora en la cartera total de préstamos al sector privado pasó del 1,6% en diciembre de 2024 al 5,3% en diciembre de 2025. Cuando se analiza el crédito a familias, el salto es todavía mayor.
En ese segmento, la morosidad subió del 2,6% al 9,3% en el mismo período, lo que implica que casi una de cada diez deudas presenta atrasos en los pagos.
El fenómeno se concentra especialmente en préstamos personales y financiamiento mediante tarjetas de crédito, que son las líneas que presentan mayores niveles de incumplimiento.
La expansión del crédito durante los últimos años explica en parte esta evolución. De acuerdo con el informe, el crédito total al sector privado creció 54% en términos reales en 2024 y 28% en 2025. Dentro de ese aumento, el financiamiento a las familias fue el que más se expandió.
En ese contexto, el incremento de la morosidad era esperable. Sin embargo, los analistas advierten que el ritmo al que creció la mora resulta significativo.
El informe de Quantum señala que las ratios de mora se triplicaron o cuadruplicaron en apenas un año, lo que refleja dificultades tanto en el funcionamiento del mercado financiero como en la economía real.
El peso de los préstamos personales y las tarjetas
El economista del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), Francisco Martinelli Massa, sostiene que el problema no se limita al aumento del crédito, sino a la dificultad de muchas personas para cumplir con los pagos.
“El problema no es exclusivamente el endeudamiento, sino la mora. Es decir, la gente no está pudiendo pagar los préstamos que tomó”, explicó.
Según indicó, el nivel de irregularidad en las deudas de las familias ya ronda el 10% dentro del sistema bancario.
La situación es más marcada en determinados productos financieros. A fines de 2025, los niveles más altos de mora se registraban en:
- Préstamos personales: 11,9%
- Tarjetas de crédito: 8,6%
Martinelli Massa también señaló que el fenómeno no se limita a los bancos. En el caso de las entidades no financieras —como aplicaciones que otorgan préstamos— los niveles de morosidad son todavía más altos.
En ese sector, estimó que más de una cuarta parte de los préstamos presenta atrasos en los pagos.
Cuando el crédito se usa para gastos cotidianos
Para los especialistas, una de las características del momento actual es que el crédito se utiliza cada vez más para financiar gastos corrientes.
Esto incluye desde consumos básicos hasta compras cotidianas financiadas con tarjeta de crédito.
Según explicó Martinelli Massa, una parte creciente del consumo se financia con crédito porque los ingresos no alcanzan para cubrir todos los gastos.
“Las personas están pidiendo préstamos para hacer consumos corrientes o usando la tarjeta de crédito y después no pueden pagar”, señaló.
Entre los ejemplos mencionó el uso de tarjeta en supermercados. De acuerdo con sus estimaciones, casi la mitad de las compras en supermercados se paga actualmente con tarjeta de crédito, una proporción que creció en los últimos años.
El vínculo entre deuda, empleo e ingresos
Según datos citados por Quantum, entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025 la actividad económica creció 11,9%, pero el empleo formal privado cayó 2,9%, lo que equivale a unos 170.000 puestos menos. Además, la evolución del empleo fue desigual según el sector.
Mientras algunas actividades crecieron, otras registraron retrocesos. Por ejemplo, la construcción cayó 6,4%, mientras que la intermediación financiera creció 32,6%. Estas diferencias impactan en la capacidad de pago de los hogares y en la evolución del crédito.
Los inquilinos, entre los más endeudados
Un informe de la Fundación Tejido Urbano muestra que los hogares inquilinos son uno de los grupos que más recurre a estrategias financieras para sostener sus gastos.
Según explicó el investigador Matías Araujo, el estudio se basó en datos de la Encuesta Permanente de Hogares de 2025 y detectó que una parte significativa de los inquilinos tuvo que buscar alternativas para cubrir el gasto cotidiano.
Entre los resultados se destacan tres mecanismos principales:
- 18% de los hogares inquilinos pidió préstamos a bancos
- 19% recurrió a familiares
- 39% utilizó ahorros para financiar gastos
Cuando se combinan estas estrategias, el informe concluye que casi seis de cada diez hogares inquilinos recurrieron a algún mecanismo financiero o de desahorro.
Según Araujo, esto refleja un desequilibrio entre ingresos y gastos en los hogares que alquilan. El alquiler representa en promedio alrededor del 42% del ingreso, aunque en algunos casos puede llegar al 60% o 70%.
Esto explica por qué los inquilinos dependen más de sus ingresos y son más sensibles a cambios en el costo de vida.
Morosidad en expensas y cambios en la vivienda
El estudio de Tejido Urbano también detectó cambios en las estrategias habitacionales. Uno de los indicadores es el aumento en la morosidad de las expensas. Según el informe, el atraso en el pago de expensas aumentó 31% en la Ciudad de Buenos Aires y 20% a nivel nacional.
Esto implica que muchos hogares utilizan el retraso en esos pagos como una forma de financiamiento informal. Al mismo tiempo, el estudio señala que cada vez más jóvenes postergan su salida del hogar familiar.
Actualmente, cuatro de cada diez personas entre 25 y 35 años no se pueden independizar. Entre quienes ya habían salido del hogar familiar, también se detectan casos de regreso a la casa de los padres para reducir gastos.
Según los investigadores, estas decisiones reflejan las dificultades que enfrentan muchos hogares para sostener alquileres, servicios y otros costos fijos.
Aumenta la morosidad en colegios privados y algunos advierten riesgo de cierre
La morosidad también creció en los colegios privados, según advierten las cámaras que representan al sector educativo. Aunque la situación varía entre instituciones según su ubicación, el nivel socioeconómico de las familias y la oferta educativa, las entidades coinciden en que aumentó la cantidad de cuotas atrasadas.
“En los últimos meses hubo un incremento notable en la morosidad. En muchos casos es muy marcado y hay colegios que están viendo seriamente comprometida su continuidad”, señaló Perpetuo Lentijo, secretario general de la Asociación de Entidades Educativas Privadas de la Argentina (ADEEPRA).
Según explicó, el problema es más fuerte en establecimientos ubicados en el tercer cordón del conurbano bonaerense, que atienden a poblaciones con mayores dificultades económicas.
Lentijo indicó que en algunos casos los niveles de morosidad alcanzaron cifras muy altas. “En dos establecimientos con los que hablé hace pocos días me comentaron que la morosidad de marzo a agosto estaba arriba de 35% en uno y de 40% en el otro. Tienen riesgo de quiebra”, afirmó.
Según sus estimaciones, la morosidad promedio rondó el 5% en 2025, pero registra un aumento respecto del año anterior. De todos modos, el dirigente señaló que los niveles actuales todavía se ubican por debajo de los registrados durante la pandemia y los años posteriores.
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