El tenista argentino, Gustavo Fernández, no pudo ingresar a la sede del torneo estadounidense, Us Open. A pesar de ser uno de los mejores del mundo, no se le permitió retirar su acreditación.
"Decepcionante volver hoy lunes sin poder ni ingresar, ni entrenar. Increíble que en 2018 suceda esto. A ningún jugador sobre silla de ruedas se le habilitó el ingreso hasta mañana. Debatimos un rato, pero el director del torneo evidentemente no tiene idea de qué es lo que hacemos", comentó el deportista de Córdoba.
El jugador estuvo acompañado en todo momento por su novia Florencia; Fernando San Martín, su entrenador; el preparador físico Matías Tettamanzi y el kinesiólogo Juan Carlos Varela, quienes intentarán acceder mañana.
El grupo quería tener acceso a las canchas para comenzar a prepararse para el último Grand Slam del año, donde Fernández será uno de los principales candidatos.






