Adriana "La Gata" Varela

Ella canta con las manos y la piel

Un estilo diferente, un carácter apasionado que transmite lo que ninguna otra mujer ha conseguido. Su voz y su cuerpo al servicio de la canción. Es actriz, sobre todo. Es vehemente, sensual, sugerente, distinta.

Ella canta con las manos y la piel
El Diario Sur

Ni del barrio ni de cuna tanguera, Adriana "La Gata”Varela creció escuchando a los emblemas del rock and roll. Pero,la música quedóatrás cuando aquella adolescente revolucionaria se dio cuenta que sus ídoloscomenzaron a ser comerciales, a venderse al mercado. Entonces, se dio cuentaque tenía un vacío y había algo que faltaba: el tango. Casi por casualidad sesubió al escenario de una famosa confitería del 2 x 4, la Homero Manzi. Entrelos espectadores, se encontraba una de las grandes figuras que tuvo este géneroen Argentina, el Polaco Goyeneche. Él la escucho atento, le gustó su voz y la apadrinó. De ahí en más, es historia conocida: Adriana Varela se convirtió en una de lascantantes más reconocidas del tango argentino.

¿Cómonació tu pasión por la música?

Creo que es algo que nació conmigo. que lo llevo porherencia, por una cuestión de genes, porque mi madre escuchó música toda lavida, es profesora de piano; mi padre escuchaba jazz y blues y mi abuelo tocabala guitarra, por eso creo que lo llevo en la sangre.

¿Eltango lo llevás por herencia también?

No, en mi casa no se escuchaba tango. En casa seescuchaba lo cool y también lo grasa de aquella época: mi vieja era más deÉdith Piaf, de la música clásica o los boleros. Para mi hermano y para mí, queéramos de los Rolling Stones, Led Zeppelin y todo el rock, que los sábados nosdespertaran con Olga Guillot era una tortura.

¿Cuálfue el punto de inflexión? ¿Cuándo te encontraste con el tango?

Yo era rockera militante; por eso, cuando sentí que elrock se subía al mercado y transaba, me quedé huérfana. Fue una crisis estéticay conceptual que me permitió llegar al tango. Me alquilé la película Sur, lo víal Polaco Goyeneche y dije: "Esto es rock and roll”. Entonces, fui al caféHomero y ahí empezó la historia conocida. Encontré a esos grandes hombres queme abrieron las puertas de su vida y que me eligieron: el Polaco, que fue mipadrino; Leopoldo Federico, Horacio Salgán, Osvaldo Tarantino, que era elpianista de Piazzola. Yo iba sólo a escuchar pero, un día, Néstor Marconi mepidió que preparase unos tangos porque él sabía que yo había tocado en algunoslugares por hobby. Me subí al escenario y cuando me escuchó el Polaco dijo: "Esella”, y ahí empezó mi relación con él. Mi carrera artística.

¿Quéopinás de la canción que escribió Cacho Castaña sobre vos?

Es una radiografía extraordinaria, me sientoabsolutamente identificada con lo que dice, cada vez más.

¿Porqué?

Él dice que soy "una gata herida’, que soy vulnerable, parezcomuy fuerte, me levanto todo pero nada que ver. Cuando Cacho la canta o cuando mela piden, veo que a las minas les encanta ser así. Hoy las mujeres tenemos esanecesidad de laburar, de ser fuertes y hacer un montón de cosas. Pero,finalmente, nos quebramos, lloramos. Es una descripción que me identifica a míy al género. Creo que todas somos así. Vulnerables y fuertes.

¿Desde que empezaste hastaahora, qué cosas cambiaron?

Son otros tiempos, más modernos, más sueltos. Hay más permisosculturales, más aire. Si escuchás tango no te van a decir "qué limada”, como medecían a mí cuando empecé. En los ’90 nadie escuchaba tango, ni de migeneración ni de la de los pibes. Hoy está presente, está en el aire. Tambiénalgunos son muy snob con la movida del tango. En mi caso, por suerte, lo agarrécuando no estaba permitido y no me considero ninguna snob.

¿Por qué pensás que eltango le gusta tanto a los extranjeros?

El tango está pasando por el mismo fenómeno por el que pasó haceañares el jazz. El mundo se apropió del tango, hoy es universal, ya no nospertenece. Y el fenómeno se dio con más pulenta todavía que el del jazz.Además, el tango responde a esta necesidad imperiosa de estar con otro, estoque es tan complejo hoy en día, estar acompañado.

En plena era digital, enla que todos están con su celular, el tango acerca…

Claro. El sistema nos vendió espejitos de colores y nos dejó soloscon una computadora, por decirlo primariamente. Y el tango es esa tijera quesepara el mundo individualista o hedonista del mundo acompañado, el de unchabón cazando a una mina de la cintura, o a un tipo, no importa. Hay algofuerte que se produce en el rito de la danza. El tango es pulsional, no pasapor lo intelectual, tiene que ver con el eros. Los grandes filósofos hablan deltango como fenómeno erótico. Eso es lo que ven los extranjeros y nosotros no,porque lo tenemos tan cerca. Sólo nos sorprendemos cuando vemos la fiebre quedespierta el tango en el mundo, ahí no lo podemos creer.

¿Qué música escuchásademás del tango?

Y tengo un repertorio amplio. Me quedaron las bases el rock perotambién fue incorporando música más nueva.Entonces, escucho esde Prince hasta Led Zeppelin, pasando por JoaquínSabina, Jaime Roos, Jorge Drexler, Chico Buarque, Caetano, Björk. Un poco detodo.