ECONOMIA

Prat Gay vs. Lavagna: La Revancha

La comparación que hizo el ex Ministro entre el plan económico de Cambiemos y el de la dictadura causó la reacción del actual titular de Hacienda, quien lo chicaneó comparándolo con Hebe de Bonafini. Nuevo round de un duelo que comenzó hace más de diez años, cuando ambos coincidieron durante los gobiernos de Duhalde y Kirchner

Prat Gay vs. Lavagna: La Revancha
El Diario Sur

El último tramo del mandato de transiciónde Eduardo Duhalde los encontró por primera vez. El actual Ministro de Hacienday Finanzas, Alfonso Prat Gay, asumía entonces como director del Banco Centralen reemplazo de Aldo Pignanelli, y sumando Mario Blejer se convertía en eltercero en ponerse al frente de la entidad en el transcurso del convulsionadoaño 2002. A mediados de ese mismo año, Duhalde nombraba a Roberto Lavagna comoMinistro de Economía en reemplazo de Jorge Remes Lenicov, quién debió dejar elcargo tras la pesificación forzada de los depósitos en dólares atrapados por elcorralito, causando que quién depósito dólares, finalmente, no reciba dólares.

Convivieron durante las elecciones de 2003y el fallido ballotage que designó presidente a Néstor Kirchner, quien losmantuvo a ambos en sus cargos. Amén de haber dejado en claro antes que "lapolítica económica la decido yo”.

En ese contexto ocurrió el primer quiebreentre dos economistas de extracciones completamente distintas: Lavagna,peronista egresado de la UBA, de larga trayectoria política y formado en laadministración pública de recursos; frente a un Prat Gay que tras egresar de laUniversidad Católica Argentina continuó su educación en los Estados Unidos, yforjó su carrera como economista en el corazón del mundo financiero, acogidopor la banca JP Morgan.

El motivo de aquel quiebre, tras dos añosde una convivencia con altercados pero refugiada en el bajo perfil, fue elmodelo con el que Roberto Lavagna encaró la salida del default y la negociaciónde la mayor parte de la deuda externa argentina, particularmente laimplementación de bonos atados al PBI. Irreconciliablemente en contra del plande Lavagna, Prat Gay sintió en carne propia aquello que había dicho NéstorKirchner respecto a quien tomaba las decisiones de política económica, y debiódejar su cargo, que pasó a manos de Martín Redrado. El propio Lavagna correríasimilar suerte años después, pero en aquel momento, la batuta del santacruceñolo favoreció, empujando al joven economista nuevamente a los brazos de JPMorgan Chase.

Desde entonces, las diferencias entre ambostuvieron ocasión de reavivarse en arenas electorales, e inclusive enTribunales. Esta semana, hubo un virulento nuevo round que comenzó con lasdeclaraciones del ahora miembro del Frente Renovador, que se refirió en durostérminos al rumbo que el actual Ministro de Finanzas impone a la economíaargentina.

"No creo que una política con tasas deinterés altas, un dólar planchado que le quita competitividad al país, unatendencia a la baja en la masa de los salarios y alto endeudamiento seaadecuada. Ya hemos tenido este tipo de medidas con los militares y en los 90.No da resultados", aseguró Lavagna, agregando luego que "todos losargentinos recordamos lo que costó sacarse la piedra que había quedado en 2001”, enreferencia al actual ciclo de endeudamiento, que incluye entre otras cosas larenegociación por parte de Prat Gay de aquellos Bonos PBI con lo que laArgentina salió del default y que truncaron su primer experiencia en lasfinanzas públicas.

Alfonso, rápidamente, recogió el guante. Ala pesada comparación que su colega hiciese respecto a la gestión económicaactual y la de la última dictadura militar, Prat Gay contestó chicaneando, ycon una connotación despectiva respondió que "no lo imaginaba haciendo lamisma comparación que Hebe de Bonafini”. Hoy los papeles están invertidos, y esel joven prodigio de Wall Street quien está en el bando del Presidente.