La recesión económica en la que ingresó nuestro país en 2016está teniendo su impacto sobre los niveles de empleo, según confirman los datosrecabados por la AFIP desde las declaraciones juradas de las empresasregistradas en el sistema de Seguridad Social, que también son menos que lasque existían en el último mes del 2015.
De acuerdo con las cifras publicadas, había 8.096.281puestos de trabajo declarados en diciembre de 2015 y en septiembre último bajó a7.968.686. De estas 127.595 bajas que sucedieron en los primeros trestrimestres de 2016, 7.719 pertenecen al sector público y 119.876 al sectorprivado. En el mismo sentido, la cantidad de empresas registradas en el SIPA(Sistema Integrado Previsional Argentina) se redujo en un0,3%, lo que significa que hubo 2.145 empresas que cerraron.
Estos datos agregan al cuadro de un 2016 con severasconsecuencias para la población asalariada, que se redujo en número y quesufrió además una caída del poder adquisitivo de su salario, explicada en unainflación que no bajará del 43% para el ejercicio anual, y que si bien habíadado muestras de empezar a ceder en su crecimiento, volvió a repuntar en elúltimo mes registrado, restándole solidez a la tendencia de la desaceleración.
De los sectores desagregados por el informe del enteestadístico nacional, los que revelan la mayor caída de su planta laboral sonla construcción, las actividades administrativas y la industria manufacturera,seguidos por los servicios de transporte y almacenamiento. La informaciónoficial se corresponde con lo publicado esta semana por la Unión IndustrialArgentina, que advirtió que la actividad manufacturera mostrará a fines de esteaño una reducción del %4,5, y una capacidad ociosa cercana al 40%.
Si bien la UIA volvió a hacer referencia al atrasocambiario, la presión impositiva a la que consideró "la mayor de los últimos15 años- y el aumento de las tarifas cóo factores que actúan en detrimento dela productividad, el presidente de la entidad, Adrián Kauffman Brea, no dudó enafirmar que "el principal problema que tiene el país es la caída delconsumo interno".
Proyectándose más allá de estas estadísticas que abarcanmayormente al empleo privado en blanco, el Centro de Estudios de la NuevaEconomía (CENE) de la Universidad de Belgrano advierte que más de la mitad dela población económicamente activa tiene problemas de empleo. Llega a estaconclusión sumando las cifras oficiales de desempleo la última publicada fuedel %9,3- a las de sub y sobreempleo y la búsqueda activa, y proyectándosetambién al sector informal de la economía, que según la AFIP abarca a casi untercio de la población.
Vale recordar que, anticipándose al efecto de la recesiónsobre el empleo privado, la asunción del nuevo Gobierno trajo consigo la implementaciónde las políticas del Ministerio de Modernización, creado por estaadministración. Dentro del plan de optimización que aplicó durante el primercuatrimestre del año, a más de la mitad de los puestos de trabajo en el Estadose los rotuló cómo "bajo análisis. Según denuncia la CTA, aquella primera olade despidos causó la pérdida de casi 40.000 puestos de trabajo, abarcando porigual a profesionales, técnicos, científicos, trabajadores en el territorio ypersonas con discapacidad.
En el Gobierno confían en que con la recuperación de laactividad pronosticada para el año próximo, se podrá recuperar parte de estacaída. Sin embargo, desde diversos sectores anticiparon que incluso si secumpliesen las predicciones macroeconómicas, el crecimiento del PBI puede queno implique una recuperación masiva de puestos de trabajo, y mucho menos lacreación de nuevos empleos de calidad.






