La interna entre el director del Banco Central, FedericoSturzenegger, y el Ministro de Finanzas y Hacienda, Alfonso Prat Gay, pareceestar embarcándose en una nueva etapa tras el anuncio de que por tercera vezconsecutiva la entidad monetaria redefinirá a la baja su tasa de referenciapara el valor del dinero. En el acumulado del mes de Noviembre, las Letras queemite el BCRA llevan perdidos 150 puntos básicos, hasta llegar al 25,25% anual.
Desde que asumiese al frente de la banca, Sturzeneggeradoptó una política monetaria con un fuerte sesgo contractivo, que hasta ahorano había dudado en mantener aún ante las presiones de sectores productivos einclusive del Palacio de Hacienda, que en más de una ocasión reclamó que las tasasaltas eran un obstáculo que impedía la reactivación de la actividad económica.
La respuesta del banquero central, expresada inclusó conalusiones explícitas a Prat Gay, había sido siempre que la tasa sólo semodificaría conforme bajase la inflación. Así, durante el mes y medio anteriora esta seguidilla de recortes, el rendimiento se había mantenido estancado en%26,75 anual, a contramano de los anuncios optimistas del Ejecutivo respecto ala desaceleración sostenible de la inflación.
Ahora, se acerca fin de año y el panorama es más incierto.Los bajos registros en la inflación núcleo despojada del impacto del tarifazo-durante agosto y septiembre no se extendieron a octubre, que mostró un nuevo unrepunte de la inflación, y algunos analistas temen que pueda estar recuperandola tendencia alcista. O al menos, que ya no se desacelera con la premura que elEjecutivo esperaba. Las metas de inflación planteadas y luego corregidasparecen lejos de cumplirse. E inclusive si se cumpliesen, el ritmo de recorteen la referencia de Lebac ha sido esta semana aún más acelerado que el dedichas metas, por lo que algunas voces entre los bancos plantean que hay queprepararse para un 2017 con tasas reales negativas.
También la marcha del dólar se ha tornado incierta en estasúltimas semanas. Es cierto que Sturzenegger planteó casi como una cuestión deprincipios su negativa a usar la política monetaria como herramienta pararegular el tipo de cambio. Sin embargo, la primera licitación del mes con unrecorte de 50 puntos un día después de que el INDEC publicase una inflaciónnuevamente in crescendo-, fue leída por el mercado como un intento de frenar latendencia a la baja de la moneda norteamericana, que en esa semana habíaperforado el piso de los $15. Sin embargo, ya no es ese el contexto, ahora queel dólar Trump se fortalece.
Si no es la inflación y no es el tipo de cambio, lainterpretación que aflora en el mercado es que finalmente el banquero hayatenido que ceder a las presiones del Mauricio Macri. Decididamente inclinadohacia el lado de Prat Gay, el Presidente espera que el primer semestre de 2017comience por fin la reactivación de la economía y pretende contar para ello concostos de financiamiento más accesible.






