"En Argentina, un grupo cada vez más grande y diverso deeconomistas y políticos muestran preocupación por los niveles inéditos deendeudamiento a los que ha llegado el gobierno de Mauricio Macri, a un mes decumplir un año en el poder. Con esas palabras comienza el informe publicadoesta semana por la BBC, en el que la cadena británica da cuenta del temor quegenera la estrategia del equipo económico de Cambiemos para intentarsobrellevar un año fuertemente recesivo sin desatender el déficit fiscal. Enese sentido, destaca que el Presupuesto 2017 aprobado esta semana contempla unfuerte aumento en los gastos de capital, del orden del 32 por ciento, pero conuna baja de casi 50 mil millones de pesos en los subsidios energéticos.
En abril, la Argentina realizó la emisión de deuda másgrande de su historia, por U$D 16.500 millones, para así cancelar los reclamoscon los holdouts por U$D 9.500 millones. La resolución del conflicto con los"buitres y la salida del default técnico fueron celebradas desde eloficialismo como "el regreso de la Argentina al mundo, y desde entonces, seaprovechó la reducción de la tasa para acceder a un financiamiento en dólaresque en estos diez meses ya lleva acumulados unos U$S 24.700 millones. A eso sesuma la emisión de bonos en moneda local por $231.079 millones, es decir unosUSD 15.300 millones, y Letras en pesos y dólares por el equivalente a 5.800millones de dólares. Con este nuevo ciclo de endeudamiento, la deuda públicaasciende a unos 200.000 millones de dólares, que representan cerca del 30% delProducto Bruto Interno.
La preocupación no pasa tanto por el monto total de laemisión, ya que la Argentina sigue estando entre los países menos endeudados dela región, sino por el destino que están teniendo esos fondos y la progresivamerma en la confianza de que llegue una "lluvia de inversiones que permitasalir del camino del financiamiento externo.
"Los expertos consultados por BBC Mundo explican que lasinversiones mixtas y privadas de hasta US$50.000 millones que Macri dice haberconsolidado no son del todo directas y son consideradas "inversionesgolondrina". En otras palabras, son capitales que pueden volver a salirdel país en cualquier momento de incertidumbre o crisis internacional, detallael informe de la BBC.
"Cuando Estados Unidos suba su tasa de referencia a 2puntos, algo que se prevé pasará en 2018, esos fondos que llegaron ¿volverán apara allá?. La consecuencia de algo así sería muy perjudicial para las cuentasnacionales "Si pasa eso, ya no habrá quien preste para devolver lo quedebemos, alertó en el mismo sentido el economista Manuel Adorni.
El destino de aquellos fondos es también motivo depreocupación, inclusive dentro del seno mismo del equipo económico de Cambiemos.Así, el presidente del Banco Nación, Carlos Melconian, en la 37ª convenciónanual del IAEF que se realizó en septiembre, señaló: "La idea de tomar deudaque tiene como destino gasto corriente hay que cortarla cuanto antes. Y estotiene como destino el gasto corriente. A las pocas horas, sobre el mismoescenario, el secretario de Finanzas, Luis Caputo reiteró que "no es unproblema y buscó calmar las aguas. "Entiendo la preocupación cuando nos venemitiendo deuda. Pero pueden quedarse tranquilos porque no es un problema. Enel mismo sentido se pronunció entonces el Ministro de Finanzas, AlfonsoPrat-Gay, quien aseguro que "en el Gobierno no hay ninguna preocupación por elnivel de endeudamiento.
"Nosotros emitimos para pagar la deuda del gobierno anteriory para poder tener una estrategia gradual de reducción del déficit, expresó elfuncionario. Sin embargo, los datos oficiales marcan que el déficit creció 47por ciento en lo que va del año en comparación con 2015. "Un recorte, sinembargo, podría tener efecto en los programas sociales que Macri prometiómantener, algo quizá más impopular que endeudarse, concluyó la BBC.






