Entre sus muchos artículos, el proyecto incluye otorgarle alGobierno la capacidad de vender las acciones que el Estado mantiene en empresasprivadas, y que conforman el Fondo de Garantía de Sustentabilidad. Una vez queel paquete hizo su ingreso, ha sido este el punto que mayor resistenciadespertó desde todo el arco político.
Incluso la ex presidenta, CristinaFernández de Kirchner, publicó en las redes sociales una carta manifestando suclara oposición a la maniobra, así como también replicando las palabras del exviceministro de Economía, Emmanuel Álvarez Algis.
El FSG es una de las reformas que aplicó el kirchnerismosobre el sistema previsional cuando lo reformó en 2008. En síntesis, se pasó deun sistema capitalizador dónde la retención jubilatoria actuaba como suerte de"sueldo diferido que luego el mismo trabajador cobraba- a un sistema dereparto. En este último, ya no es cada persona la que aporta y acumula uncapital para su jubilación, sino que el aporte se hace al Estado, quien luegose hace cargo de las jubilaciones.
Dentro de ese sistema, se creó el Fondo de Garantía deSustentabilidad, del cual casi un 20% corresponde a acciones en empresasprivadas, entre las que destacan el Banco Macro, Techint y Molinos Río de LaPlata. La intención declarada era evitar que con el paso del tiempo los aportespierdan valor, al invertirlos en un portfolio de acciones. En un sistema dereparto, las jubilaciones actuales se pagan con los aportes de trabajadoresactuales y no con la "caja que ese jubilado haya podido acumular en sus añosactivos, por lo que es necesario asegurar que con el paso del tiempo ese fondono se desvalorice.
Además de la toma de acciones en compañías privadas, los fondos de ANSES se utilizaron durante el kirchnerismo para financiar otros programas, como el plan de viviendas PROCREAR. Desde el Gobierno de entonces, se argumentó que al realizar inversiones productivas con esos fondos, se robustece la economía, permitiendo que más personas tengan trabajo y aporten al sistema. Así, se le otorga al fondo una mayor sustentabilidad que la que tendría el dinero estático en las arcas. Desde la vereda opuesta, sin embargo, se acusó que la maniobra constituía un mal uso de los fondos jubilatorios, los cuales sólo deberían usarse para pagar jubilaciones.
El proyecto actual de reforma, presentado dentro de la llamada "ley omnibus", apunta a abrir la posibilidad de que la ANSESvenda parte de las acciones que conforman el Fondo de Garantía de Sustentabilidad, en caso de que necesite activos líquidos para cumplir con losjuicios por ajuste de haberes que la misma ley contempla.
Según el oficialismo, los juicios podrían ser financiadossólo con el dinero que ingrese por el blanqueo, pero al abrir la posibilidad deque esas acciones se vendan, se podría disponer de capital para reinyectar a unsistema el que si bien amplió la masa jubilatoria, más de la mitad cobran lapensión mínima.
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