El monto final que abona el usuario en su tarifa de gasrepresenta la suma de los tres eslabones principales en la cadena que va desdeel yacimiento gasífero hasta la hornalla de la cocina: la producción, eltransporte y la distribución. A eso, deben sumarse los impuestos y tasas quepercibe el Estado.
El plan del Gobierno para eliminar los subsidios a laenergía, que se tradujo en el trunco "tarifazo, contemplaba reajustar losprecios que paga el usuario al eliminar no sólo los subsidos al consumoaquellos que venían detallados dentro de la boleta-, sino también lossubsidios indirectos por los cuales se controlaba a los demás actores de lacadena. De ellos, la producción de gas es la que aporta casi el 60% del preciofinal, y es la que mayor discusión suscitó desde que la Corte Suprema incluyesepara sorpresa del Ejecutivo- al "precio en boca de pozo como uno de losaspectos que debían estar también sujetos a discusión en audiencias públicas.
La historia reciente de la Argentina respecto a los preciosinternos de los hidrocarburos es sin duda agitada. Tras casi una década en losque los precios fijados por Estado para el gas en boca de pozo corrían pordetrás a las devaluaciones sucesivas, erosionando la rentabilidad del sector ycausando una caída en la producción, a partir de la estatización de YPF serevirtió la tendencia. A partir del llamado "pacto federalhidrocarburífero, se negociaron aumentos en el precio en boca de pozo a cambiode planes de inversión que aumenten la producción. El más importante aumentofue del 300% en 2012, y una transferencia de 900 millones de dólares a lasprovincias productoras. A partir de ese año se revirtió la tendencia,incrementando la extracción.
El más reciente "tarifazo tuvo un primer freno en el que seplanteó un tope del 400% en el aumento de las boletas. El aumento en boca depozo, que desde el Ejecutivo confiaban en que quedase fuera del amparo,significaba una transferencia de casi 3.000 millones de dólares hacia el sectorproductor, al llevar el precio a U$S 5,10 el millón de BTU, convirtiendo al gasargentino en uno de los más caros del mundo. En comparación, el millón de BTUen Europa occidental sumando también el costo del transporte desde Rusia- esde U$S 4 en promedio.
A diferencia de lo que ocurre con la distrubución y el transporte, la legislación de fondo no contempla que el Estado sea el que fije el precio de producción, sino que establece que sea el mercado el que lo regule.






