En la tarde del martes, el habitual informe de políticamonetaria del BCRA se transformó en una suerte de foro en el que, ante lapresencia de periodistas y la tropa propia del Banco Central, su titularFederico Sturzenegger se defendió de las críticas que despertó la másreciente suba de tasas de referencia. Tras el demoledor reporte del INDEC, queregistró una inflación del 2,4% en marzo, la reacción de la entidadmonetaria fue la de intensificar el sesgo contractivo, lo que despertó críticasdesde los sectores del Gobierno que pretendían una referencia de tasas más laxaque permita despertar la actividad económica antes de las elecciones de mediotérmino.
La respuesta del banquero central a las críticas fuecontundente. "La desinflación es reactivante, repitió como un mantra quedefine la línea de su política monetaria, de la que se muestra convencido einflexible. Cómo argumento a su favor, citó un estudio en el que de84 países con políticas contractivas que experimentaron episodios dedesinflación de al menos un 10%, solo en 6 ocasiones coincidiócon un caída en el PBI. "Si los demás pueden, porque nosotros nopodemos", señaló Sturzenegger, agregando luego su convencimiento deque "hay que desafiar que la desinflación tiene costoseconómicos".
Además, ratificó su convencimiento respecto a lafactibilidad de cumplir con las metas planteadas en 2016, que contemplan unainflación de entre el 12% y el 17% para todo el año. Considerando que apenascumplido el primer trimestre del año ya se acumula un 6,2%, y pese a lasestimaciones desfavorables del FMI (ver recuadro), el banquero central semostró confiado de poder cumplir con las expectativas. Recordó que el Centralya había anticipado un primer trimestre con alta inflación, por el aumento de tarifas, aunqueadmitió su preocupación por la inflación núcleo estable en el 17% en losúltimos meses-, a la que consideró "alta y persistente.
"La núcleo está estable desde hace varios meses y eso es loque nos convenció de subir las tasas, sostuvo Sturzenegger. "El 1,7% noalcanza (para lograr el objetivo del 17 por ciento anual) así que si queremosalcanzar la meta hay que tomar decisiones, afirmó.
La última diapositiva de la presentación de Sturzenegger,-quien se permitió bromear al respecto, asegurando que iba a dejarla como fondode pantalla para que se internalice el concepto-, rezaba que "bajarla inflación genera más crecimiento y más equidad", y agregaba que"la política de desinflación es igual a más reactivación". Apesar de su convencimiento y de haber salido triunfal en 2016 de suenfrentamiento con Prat Gay por el mismo motivo-, el titular del Centralaparece cada vez más aislado en su gesta. Una situación peligrosa, en unGobierno que ya dejó más que claro que no le gustan los "llaneros solitarios.






