Las ventas decomercios minoristas en la provincia de Buenos Aires registraron en marzo unacaída del 3,1 % y en abril de 2,9 % en relación a los mismos meses de 2016.Así, el primer trimestre de 2017 presenta una baja del 3,2 %. Los datos surgende un informe presentado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa(CAME) al que accedió El Diario Sur. El sondeo de la CAME se hizo en 1750comercios de todo el país, y entre los bonaerenses, el 55 % de los localesencuestados manifestó que el volumen de ventas bajó.
Los datosmuestran que todos los rubros evidenciaron descensos en sus ventas en el primertrimestre, comparados con 2016. Los sectores donde se vio más pronunciadodentro de Buenos Aires fueron los muebles (-4 %), línea blanca yelectrodomésticos (-3,9 %) y calzado y marroquinería (-3 %).
El menor poderadquisitivo de la población sigue siendo la razón principal que menciona el 46% de los comercios relevados por la CAME como responsable por la caída en lasunidades vendidas por su negocio. En cuanto a la rentabilidad, en el 48 % delos locales dijeron que la rentabilidad disminuyó respecto a marzo del añoanterior, en tanto que solo un 12 % expresó que la rentabilidad aumentó.
Por su parte, lossupermercados del Gran Buenos Aires comenzaron 2017 con una caída real deventas del 8,2 %. Los números evidencian que esa baja no se está trasladando alos comercios minoristas, aunque en estos el impacto es menor.
Según manifestóel secretario de Relaciones Institucionales de la CAME, Mauro González, endiálogo con El Diario Sur, los datos de abril recortados a la provincia siguenel mismo camino que los de marzo. "Vemos que la situación se sigueprofundizando, aseguró. Y agregó: "Hay una clara preocupación por el cierre decomercios que se ve mes a mes. Eso impacta en toda la economía e las diferentesciudades. Además, hay que sumar a las inundaciones y desastres naturales endistritos del interior de la provincia, lo que genera una emergencia económica.
En el Conurbano,según González, se combinan la pérdida de empleo y el aumento de las tarifaspara generar una merma en el poder adquisitivo de los consumidores.
Esta afirmaciónse puede ver en la cantidad de habilitaciones comerciales autorizadas por elMunicipio de Esteban Echeverría en 2017. En 2017, en el período enero-abril,fueron 63, mientras que en el mismo ciclo de 2016 habían sido 68, en 2015, 97 yen 2014, 77.
"La baja de 2017con respecto a 2016 es del 7,4 %, explicó el subsecretario de PromociónIndustrial de Echeverría, José Luis Garabaglia, que tiene a su cargo el área decomercio y habilitaciones. "En Echeverría es muy dinámico; abren y cierrancomercios todos los días. Se da un proceso cíclico, porque hay mucha gente quela echan del trabajo, le pagan la indemnización y con esa plata se pone uncomercio. Los más comunes son kioscos, almacenes y verdulerías. En los años 90fue el furor de los videoclubs, los parripollos y las canchas de pádel.
Las estadísticasde cierres de comercios también dan cuenta de la situación en Monte Grande yalrededores. En 2017 se dieron de baja 62, es decir que la cifra es casi iguala la de las habilitaciones. Los cierres en 2016 habían sido 57.
En el Municipiode San Vicente, donde hay 100 mil habitantes (contra los 380 mil de Echeverría)también se registra un "empate entre habilitaciones y bajas. Desde lasecretaria de Hacienda comentaron a El Diario Sur que hubo aproximadamente 50nuevos comercios y misma cantidad de cierres.






